La procesión de la Virgen del Rocío se desarrolla con absoluta normalidad por las calles de la aldea. La pasión y la devoción se han desbordado al paso de la Blanca Paloma, que ha podido realizar una procesión sin sobresaltos. El paso terminó de ser renovado para esta ocasión con algunas mejoras mecánicas y la eliminación de las soldaduras y así evitar posibles roturas por la presión o golpes, como pasó en 2022.

La alegría se hacía presente en las hermandades filiales por donde pasaba la Virgen del Rocío, que recibía las oraciones de los capellanes, a hombros de los rocieros. Salves que se escucharon reiteradamente a lo largo de toda la madrugada y la mañana. Especialmente emotivo fue el paso por la Hermandad de Huelva, con la tradicional lluvia de pétalos al son del campanil. Y minutos más tarde, la llegada de la Virgen ante el Simpecado de Emigrantes.
Recordamos que los almonteños saltaron la reja a las 02.55 de la madrugada del Lunes de Pentecostés, cuando aún no había llegado el Simpecado de Almonte que participaba del santo rosario.

