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MAY R. AYAMONTE: «La escritura es uno de los motores que me mueven en la vida»

May R. Ayamonte tiene veintiséis años y nueve novelas publicadas con editoriales como Planeta, Edebé o Contraluz. Además, esta onubense que lleva por bandera el nombre de la ciudad de su infancia, es graduada en Estudios Ingleses y tiene dos másteres en enseñanza y literatura con perspectiva de género. Nadie mejor que ella para comenzar esta andadura en la que vamos a conversar con jóvenes profesionales con firmes raíces en la provincia de Huelva y que, por diferentes motivos, desarrollan su actividad fuera de ella.

May, ¿dónde vives actualmente?

En Granada, justamente en el Albaicín. Fue el barrio que protagonizó Las niñas salvajes.

¿Y qué tal te has integrado allí?

Muy bien. Mi madre es granadina y desde niña me crié entre Ayamonte y Granada. De hecho la mayor parte de mi familia vive aquí. Ya llevo seis años en Granada y pienso quedarme por aquí, me apasiona esta ciudad.

¿Qué te aporta vivir en Granada, May? ¿Cómo es la sociedad granadina?

Sobre todo me aporta más espacios culturales y mejores conexiones para mi trabajo, pues viajo mucho. En Granada hay gente de todas partes, es una ciudad muy internacional, así que cuento con un entorno granadino pero también extranjero. A la vez, Granada es una ciudad pequeña, como Huelva, y eso me da calidad de vida porque puedo ir andando a todas partes.

¿Es tu vida allí muy diferente a la que tenías en Huelva?

Es diferente, claro. Lo es porque yo viví en Ayamonte durante mi infancia y adolescencia. Después estuve en Huelva capital tres años estudiando en la Universidad. Granada es la ciudad que me ha visto crecer hacia la etapa adulta; donde he conseguido vivir de la literatura; donde me he enamorado y donde he establecido las bases de un futuro.

¿Cuánto tiempo llevas fuera de Huelva? ¿Por qué te fuiste?

Seis años, casi siete. Me fui porque necesitaba estar en un lugar mejor conectado con transportes por mi trabajo. Y también porque Granada me llamaba mucho, siempre me han tirado también mis raíces granadinas.

¿Crees que el hecho de haber nacido y crecido en la provincia de Huelva te ha marcado de alguna manera?

Claro que sí, he nacido junto al mar y es algo que echo de menos y que llevo en mi ADN. Por supuesto, la mitad de mis raíces son de allí y me ha hecho también como soy. Además, ha inspirado una de mis próximas novelas, que es lectura obligatoria de instituto y sale en septiembre.

«Autopubliqué una primera novela con doce años de manera gratuita»

May, si volvieses mañana a Huelva, ¿qué te gustaría encontrar exactamente igual que cuando te fuiste?

El calor de la gente y nuestro carácter. Es algo que me gusta mucho de Huelva y que siempre he reivindicado: la gente.

Por el contrario, si regresaras mañana a Huelva, ¿qué te gustaría que hubiera cambiado?

Si hablamos de la ciudad, el nivel de contaminación. Y que haya habido una respuesta para los fosfoyesos.

Dediquemos un instante a soñar como podría ser Huelva dentro de diez años. ¿Cómo te la imaginas?

Espero que una ciudad limpia de fosfoyesos y con respuesta   ecológica para la contaminación. Además, me la imagino con más inversión en cultura para la provincia.

Hablemos ahora de tu trabajo, ¿qué te llevó a elegir la escritura como profesión?

Siempre me había gustado mucho leer y escribir. Nunca pensé que terminaría viviendo de la literatura y trabajando en su sector de manera profesional. Autopubliqué una primera novela con doce años de manera gratuita y eso me impulsó a seguir escribiendo. Antes hacía literatura juvenil y ahora estoy escribiendo literatura adulta, novela negra histórica-política. Aunque sigo escribiendo juvenil pero para ser leído en institutos como “lectura obligatoria”.

Desde hace años visitas colegios e institutos de toda España, de hecho ya llevas más de cien conferencias tratando de invitar a los jóvenes a que lean. ¿Crees que existe interés por la lectura entre ellos? ¿Cómo consigues transmitirles tu pasión?

Creo que lo hay. Tenemos que tener en cuenta que vivimos en un país donde la tasa de lectura es muy baja en proporción a la población, por lo que nuestros jóvenes son un reflejo de lo mismo que ocurre a nivel adulto. Pero más allá de eso, ¡claro que los jóvenes leen! De hecho, el único género literario que no cayó con la crisis en ventas sino que siguió subiendo fue la literatura juvenil que, aunque la consume todo el mundo, predominantemente es leída por jóvenes. Los datos hablan por sí mismos.

En cuanto a mi trabajo en fomento de la lectura, sencillamente les cuento mi historia y mi vinculación con la literatura. Les hablo con cercanía, siendo como soy, y planteándoles que los libros son como cualquier otro método de ocio y que sólo tienen que encontrar el género que les guste.

«El mundo sólo va a cambiar si queremos que lo haga»

May, eres una persona comprometida con el tiempo que te ha tocado vivir y colaboras con una ONG y varias causas sociales. ¿Qué te ha empujado a ese compromiso? ¿Por qué lo consideras necesario?

            Lo que me empuja a ser activista y estar comprometida es creer que   puede existir un mundo mejor y más humano. Creo que es fundamental que todos aportemos lo que podamos, porque el mundo solo va a cambiar si queremos que lo haga.

¡Aplaudo tus palabras, May! ¿Y cuál dirías que es tu mayor logro?

Esa pregunta es difícil de responder y la respuesta cambiará siempre a lo largo del tiempo. Te diría que aceptarme y quererme como soy. Es lo que me da gasolina para después hacer todo lo que sueño a nivel laboral y personal.

Acabas de publicar Las aguas sagradas, una novela negra ambientada en Granada, y el año pasado vio la luz Las niñas salvajes, un thriller espectacular. Además de vivir de ella, ¿qué te aporta la escritura?

La escritura es uno de los motores que me mueven en la vida. No es solo mi vocación laboral sino también lo que me alimenta el cerebro. Escribía desde pequeña sin vivir de ello. Ahora ya os podéis imaginar…

«Nunca pensé que terminaría viviendo de la literatura. No es solo mi vocación laboral sino también lo que me alimenta el cerebro».

Antes de despedirnos, me gustaría saber qué esperas del futuro, May. ¿Qué te gustaría conseguir en los próximos diez años?

Seguir publicando mis libros y poder vivir de ello y del mundo de la literatura en general. Y, por lo demás, seguir siendo feliz como soy.

Y para terminar, ¿quieres decir algo a quienes lean esta entrevista?

Espero que les haya gustado y que les motive a leer alguna de mis obras. Empezad por Las niñas salvajes o Las aguas sagradas.

¡Muchas gracias, May R. Ayamonte, por acompañarme un ratito en lo alto del faro!

Última obra de May
Novela publicada en 2022

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