1 Minuto Huelva
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«Cuando se hacen las cosas de verdad no existe el acierto ni el error»

María Romero es una enfermera onubense que viajó a Londres y, quién sabe si por la inspiración del barrio londinense en el que vivió o porque el talento siempre termina por imponerse, regresó a España convertida en la cantante María Le Bone.

Hoy recibimos en El Faro la visita de una voz excepcional con la que ha sido un verdadero placer conversar.

¿Cuándo y por qué te fuiste a Madrid, María?

Llegué en septiembre del 2019. Antes de esto había vivido durante cinco años y medio en Londres. Esa experiencia me cambió la vida, pues llegué allí dedicándome aún a la enfermería y la música y el teatro eran más bien hobbies por los que sentía un amor profundo. Un amor que, de alguna manera, ya se había convertido en necesidad. Así que mi objetivo era que dejaran de ser solamente eso. Estudié, me esforcé mucho, y lo conseguí. ¡En poco más de 5 años logré hacer de la música y de la voz mi profesión! Regresar a España fue una decisión dura. Allí ya me había labrado un espacio profesional y artístico, aunque al mudarme a Londres tenía claro que no me iba a quedar para siempre.


¿Nunca pensaste en regresar a Huelva?

A mi vuelta estuve en Huelva unos cuatro meses. Yo quiero mucho a mi tierra, pero necesitaba estar en una ciudad más grande, con una escena artística y musical más amplia donde pudiera seguir desarrollándome. Y Madrid fue la elegida.


¿Y qué tal te has integrado en Madrid?

Pues la verdad es que bastante bien; después de Londres hasta me resultó pequeña. En Madrid pude por fin permitirme tener un piso solo para mí y mi pareja. En Londres eso era impensable y, durante los casi seis años que estuve, llegué a tener decenas de compañeras y compañeros de piso distintos, y no es una exageración.

Uff, puedo imaginar lo que supone eso. Y dime, María, ¿qué te aporta vivir en Madrid?

Sobre todo me aporta oportunidades laborales. En mi faceta como coach vocal y profesora de canto hay muchas más oportunidades puesto que la demanda es mayor y, además, quien requiere de mis servicios suele tener también la intención de hacerse profesional, si es que no lo es ya.

Por otro lado, mi faceta artística me da la posibilidad de establecer contacto con un mayor número de artistas y de crecer. Al ser Madrid un lugar con más competencia no te acomodas ni te conformas y siempre quieres mejorar para poder estar al nivel.

También es cierto que ese inconformismo tiene algunos aspectos negativos, sobre todo si eres una persona exigente contigo misma, pero hay que trabajar por encontrar un equilibrio saludable, física y mentalmente. Sin olvidar el acceso a la cultura: teatro, música, exposiciones… ya que todo es mucho más accesible.

«La música y el arte son un altavoz y una herramienta para causar algo en quien escucha»

María, tengo entendido que en la actualidad compaginas tu labor artística como solista con la de vocalista del grupo Natural Funk y, por lo que cuentas, además eres profesora de canto. ¿Es cierto?

Sí, soy profesora de canto en una Titulación Superior de Arte Dramático en la especialidad de Teatro Musical y además hago coaching vocal individual a otros artistas.

También formo parte del equipo de coaching vocal infantil en el musical Matilda que lleva en cartel desde septiembre del año pasado en Madrid. Con Natural Funk estoy ahora mismo de gira con el espectáculo Damas del Soul, que estrenamos en el Gran Teatro de Huelva el pasado mes de febrero. También soy vocalista de otros proyectos que tengo algo parados como son Soul Lads o María Le Bone & Juanjo Ríos.

Este último es un dúo a guitarra y voz con un músico de Huelva con el que llevo muchos años trabajando, incluso tenemos algunos temas originales juntos. Y otras cosas que he hecho, y que sigo haciendo cuando sale la oportunidad, es cantar coros para otros artistas y doblaje de canciones.


¿Cuándo nace tu pasión por la música?

La verdad, no sabría decir… Creo que desde que tengo memoria, pero quizás no siempre me sentí con las agallas para hacerlo de forma profesional. O para hacerlo, sin más. O tal vez no me sentí validada como para atreverme. Es complicado. Y aunque siempre he cantado en familia o sola para probar si podía alcanzar las mismas notas que las cantantes que me gustaba escuchar, no fue hasta 2012 cuando me subí a un escenario como solista. Antes de esto había, cantado algunas veces en escenarios con mi madre, mis tías y tíos, y también grabado cositas de pequeña y adolescente en el estudio de un tío mío que se dedica a la producción musical.

¿Cuáles dirías que son tus raíces musicales?

Pues, por un lado, la música de mi familia, que me ha aportado oído musical y un entendimiento más profundo e intuitivo de cómo funciona la armonía. Por otro lado, la música que desde pequeña he escuchado en mi casa, ¡tan diversa! A mis padres les ha gustado desde el pop español de los 80, hasta el blues, el rock y el soul americanos, pasando por el RnB y la música disco de los 90, el jazz, la música clásica… En mi casa siempre se ha escuchado buena música evolucionando con los tiempos. La música forma parte activa de nuestras vidas.

«El triunfo es sentir que el camino en el que estás es el adecuado aunque no veamos el final»


María, ¿crees que ha influido en tu arte el haber nacido en Huelva?

Pues supongo que en cierto modo sí. Donde nacemos siempre influye en lo que somos y hacemos. De hecho, algunas de las canciones que he escrito hablan de estar lejos de la tierra. Creo que nuestras raíces influyen en nuestro carácter y nuestra forma de ver la vida. A mí Huelva me ha hecho ser tranquila, disfrutar de las cosas pequeñas, me ha hecho humilde. Y creo que en mi forma de hacer arte va todo eso. Y por otro lado, porque creo que todo hay que decirlo, las oportunidades para estudiar música moderna, hacer teatro o cualquier otro tipo de expresión artística durante la década de los 90 y los 2000 en Huelva eran extremadamente limitadas.

Quizás esto me ha hecho iniciar mi carrera algo más tarde de lo que me habría gustado y, tal vez, algo insegura a veces al relacionarme con gente cuyos antecedentes habían sido más “ricos” por el simple hecho de nacer en otro lugar con más posibilidades. Pero al final he aprendido que cada uno tiene su camino para llegar a donde está. Y éste ha sido el mío. De todas formas, y esto me ha pasado casi desde el principio, esas dudas desaparecen cuando estoy en un escenario, porque lo que hago, lo hago siempre muy “de verdad”. Creo que cuando se hacen las cosas “de verdad” no existe el acierto ni el error, sólo la expresión artística.


¿Qué sientes sobre el escenario cuando, por ejemplo, interpretas las canciones de las damas del soul?

Me siento más yo que nunca. Me siento afortunada y feliz. Y me siento también con la responsabilidad de decir cosas importantes y con contenido. Hoy en día nos hace falta mucho de eso, pues estamos sometidos a tanta información que lo importante termina diluyéndose y es una pena. La música y el arte son un altavoz y una herramienta para causar algo en quien escucha. No se puede desaprovechar esa oportunidad.

¿Cómo describirías tu voz, María?

Pues esa es una pregunta difícil… Creo que quizás no tengo la voz que se espera de una cantante que interpreta, sobre todo, música de raíces afroamericanas. Quizás mi voz sea más ligera, más “limpia” y más ¿dulce? No sé… creo que he ido desarrollando una personalidad vocal a lo largo del tiempo, y lo sigo haciendo. También soy versátil y tengo muchos graves y también agudos… Quizás lo importante sea que mi voz va desarrollándose y creciendo conmigo, evolucionando constantemente. ¡Soy una inconformista!


En cuanto a tu labor como docente, ¿qué te aporta enseñar a cantar a otros?

Un aprendizaje constante. De hecho, hace poco vi una publicación en la que demostraban cómo enseñando se aprende infinitamente más que estudiando o practicando. Yo no me puedo sentir más identificada con esto; aprendo infinito cuando enseño. Además, me siento afortunada de poder transmitir a mis alumnas y alumnos otros valores que considero muy importantes dentro de la profesión y de generar un espacio de aprendizaje en el que no se sientan juzgados y sí seguros para “jugar” con su instrumento.


Alguien dijo parafraseando a los Beatles que triunfar en la música es “un largo y tortuoso camino”. ¿Estás de acuerdo con esta afirmación, María? ¿Qué sacrificios hay que hacer persiguiendo el triunfo?

Pues supongo que esto depende de lo que consideres triunfar. Puede serlo si el objetivo que te planteas es hacerte mundialmente famoso, no cabe duda, pero para mí triunfar es otra cosa. Te puedo asegurar que no soy una persona poco ambiciosa, siempre quiero más y estoy en constante aprendizaje, pero para mí el triunfo es sentir que el camino en el que estás es el adecuado aunque no veamos el final o quizás no lleguemos nunca a verlo. Si disfrutas del proceso y avanzas de manera constante, siempre vas a ir encontrando oportunidades. Hablando en plata, yo no quiero ser famosa, tengo muy claro que no, pero sí aspiro a cantar, cuanto más mejor, y a poder siempre, de una u otra forma, vivir de ello.

«Nunca es tarde para cambiar el rumbo, en movimiento es como surgen las oportunidades»


¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Pues continuaré de gira con mi grupo Natural Funk haciendo Damas del Soul, pues creo que aún tiene mucho que darnos. Además, estamos rehaciendo el proyecto con Soul Lads y lo relanzaremos pronto. De cara a septiembre anunciaré algo nuevo que aún no puedo comentar y bueno… también me gustaría retomar un proyecto de Canción Iberoamericana que estrené junto a Juanjo Ríos en el pasado Otoño Cultural Iberoamericano de Huelva. Quizás continuemos también componiendo en algún momento. Pero son muchas cosas, ya ves, jajaja…

Echemos ahora un vistazo a nuestra querida Huelva. Si volvieras mañana, María, ¿qué te gustaría encontrar exactamente igual que cuando te fuiste?

Si me permites, Javier, soñar despierta por un momento, me gustaría encontrar a mis dos abuelas y a mi abuelo tal y como los dejé. En otro orden de cosas, los cabezos, Doñana, las zonas naturales, tanto en la ciudad como en la provincia, que tengamos más respeto por nuestros espacios naturales y los preservemos.

Y por otro lado, si regresaras mañana a Huelva, ¿qué te gustaría que hubiera cambiado?

El acceso a oportunidades para explorar lo artístico desde el colegio, que apareciera una escena cultural más amplia y diversa para que la gente y los jóvenes puedan tener más referentes y vean lo artístico como una posibilidad laboral real. También que la ciudadanía consuma más cultura y la valoren más entendiendo que las personas que nos dedicamos a esto hemos hecho de ello nuestra profesión. Y que haya más espacios para las y los artistas, como salas de música en directo, por ejemplo.


Ojalá que tus palabras se hagan realidad, María. Y para terminar, ¿quieres decir algo a quienes lean esta entrevista?

Que donde nacemos condiciona quienes somos y siempre tendrá aspectos buenos y otros no tan buenos. Que a lo bueno hay que agarrarse y de lo no tan bueno aprender, porque ambos definen quiénes somos y nos llevan a donde estamos. Que nunca es tarde para cambiar el rumbo, cada persona tiene sus tiempos, pero no hay que quedarse inmóviles porque en movimiento es como surgen las oportunidades, las ideas y los contactos. Y que lo que a mí me ha servido ha sido comprometerme conmigo misma y decidir no fallarme. Por si a alguien le sirve.


¡Cuánta sabiduría hay en tus palabras, María! ¿Cuándo podremos volver a disfrutar en Huelva de la voz de María Le Bone?
Pues ojalá pronto… Siempre estoy disponible, dispuesta y deseosa de bajar a mi tierra con cualquiera de mis proyectos y compartirlo.


¡Muchas gracias, María Le Bone, por visitar nuestro faro y compartir con nosotros tu historia! Espero que en breve podamos disfrutar otra vez de tu arte en los escenarios de Huelva.

Si conoces a algún joven onubense que esté viviendo y trabajando en el extranjero, y crees que tiene una historia que contar, ponte en contacto con nosotros en el correo javier.devitorio@1minutohuelva.com

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