Lorena Camacho Bogado es una joven onubense con parálisis cerebral desde su nacimiento, por una negligencia médica, y con su nariz es capaz de escribir en una tablet y sacar sus estudios adelante. Con la IA ha dado un paso más y ha creado un personaje virtual que pone voz a sus sentimientos.

Escuchar por primera vez cómo suenan tus palabras; poder caminar a través de los pasos de un personaje en el que te sientes reflejada. Moverte por el mundo y proyectar tus deseos y tus inquietudes mediante gestos o frases que salen de tu mente y que toman forma a través de la Inteligencia Artificial. Lorenix Camacho es un personaje virtual creado por Lorena Bogado Camacho, una joven onubense con parálisis cerebral desde su nacimiento por una negligencia médica.
Lorena no puede andar ni hablar ni puede valerse por sí misma. Como ella misma cuenta, “el destino me quitó muchas cosas pero no me arrebató las ganas de disfrutar, de luchar y de soñar”. Lorenix le ha abierto las puertas a experiencias y sentimientos nuevos y asegura sentirse más libre y con ganas de explorar el mundo a través de la voz y el cuerpo de este personaje que aspira a convertirse en la primera influencer virtual de Andalucía.
“Por fin podían tener sonido mis pensamientos y mis sentimientos”, cuenta Lorena, “ella es parte de mi alma y además de cantar y hablar, puede andar, correr y experimentar cosas que yo no puedo”. Con Lorenix Camacho “es inevitable no sentirme un poco más libre. Creo que es como una niña juega con su Barbie y se inventa la historia que ella quiere; pues que esa es la sensación”.

Ella misma ha creado a esta joven digital a través de su tablet, que aprendió a manejar con su nariz años atrás. Gracias a esas ganas de superarse, ha podido estudiar hasta llegar a la Universidad, ha escrito libros y ya, en una última etapa, comenzó a componer poemas y canciones. Unas letras que sonaron por primera vez en una voz que se convirtió en la suya, con la emoción de escucharse más allá de las palabras que desde muy pequeña empezó a escribir con su nariz.
Lorena necesitaba algo más en su vida y deseaba que esas canciones pudieran ser escuchadas. Con muchas dudas, dio el paso de la mano de Miguel Temprano Arroyo, su padrino literario y de “los sueños locos cumplidos”, como ella misma lo define. “Me dio el último empujón para volar y perseguir mi sueño más arriesgado”.

Durante todo ese tiempo, Lorena se sentó en el diván de su vida y convirtió sus sentimientos y sueños en poemas y canciones, incluso creó las melodías pero y ¿la voz? Entonces la encontró en la inteligencia artificial. Aunque solo era eso, “una voz salida de otro mundo”; pero con Lorenix Camacho completó lo que le faltaba: “quiero que corras como yo lo hago en mis sueños. También quiero que hables y cantes como yo lo hago con mi mirada. Disfruta de la vida como yo lo hago, Lorenix, pero eres totalmente libre. Perteneces a mi alma y eso nunca va a morir”.
Y en una conversación con esa parte de ella se reconectó, como si su yo virtual hubiera entendido cada palabra: “Viviré dentro de ti, pero a la misma vez viajaré por la vida como tú deseas, mientras tú la sigues disfrutando a tu manera”.

La creación de Lorenix
Desde la primera publicación, Lorena cuida cada detalle: “reconozco que aún soy novata en este y me gustaría mejorar porque no quiero poner solo fotos y vídeos, también quiero transmitir o contar algo a las personas que me sigan, aparte de mis futuras canciones”.
Antes de sacar a Lorenix, “ya sabía que mi personaje virtual tenía que tener una identidad con garra, aventura, ser hippie pero con elegancia, viajera, amante de la música y de la cultura, además también que le guste el mundo de la moda, básicamente como yo”.
Lorena pensó en su físico y decidió que tenía que parecerse a ella. Desde ese momento comenzó a usar las plataformas Pixverse y Chatgpt: “cogí una de mis fotos y creé la parte de la cabeza, hice varios intentos, hasta que la vi realista y tenía los rasgos parecidos a los míos. Guardé esa imagen y es la que utilizo para maquillarla, ponerle los modelitos de ropa y ubicarla en los sitios que quiero”.
Lorena está feliz por hacer dado este paso y abrirse al mundo de otra manera: “Quiero que las personas sientan con Lorenix pero sin que se olviden que la verdadera y la cañera Lorenix soy yo”.




