También se reduce la actividad asistencial en consultas, cirugías y pruebas diagnósticas, lo que supone un aumento de las listas de espera para atención especializada e intervenciones quirúrgicas
Como cada año, durante los meses de verano, se prescinde de algunos servicios en los centros hospitalarios.
Entre algunos de los recortes que se llevan a cabo en época estival en el ámbito onubense, este año se van a cerrar 119 camas en los tres hospitales de la provincia.
A esto se une a la falta de personal y la reducción de toda la actividad asistencial y de quirófano.
En concreto, CSIF maneja unas cifras que elevan ese cierre a 60 camas en el Juan Ramón Jiménez, lo que supone dejar inoperativas dos alas de una unidad. En el Infanta Elena serán 39 las camas que se clausuran y otras 20 en el Hospital de Riotinto, en este caso esta reducción implica agrupar a pacientes de Traumatología, Pediatría y Ginecología.
A esto se suma, además, la reducción en la actividad asistencial en consultas, cirugías y pruebas diagnósticas, lo que supone un aumento de las listas de espera para atención especializada e intervenciones quirúrgicas.
En cuanto a la falta de personal durante la época estival, CSIF considera que las contrataciones del Plan de Vacaciones del SAS son «insuficientes y deficitarias», lo que redunda «en una sobrecarga de trabajo para los profesionales y una disminución en la calidad de la atención médica a los ciudadanos residentes y veraneantes».
En esta línea, ha reclamado más contrataciones durante el verano, al mismo tiempo que se ha denunciado «la falta de transparencia y la falta de información clara sobre el plan», lo que impide conocer la situación real de los centros sanitarios durante los meses estivales.

