Los rocieros de la hermandad onubense se presentaron ante la Virgen del Rocío con gran brillantez, mostrando una carreta con tonos azules y blancos.
La Hermandad de Emigrantes se presentó ante la Blanca Palomas sobre las cinco y media de la tarde. Con la carreta del Simpecado de la Concha Peregrina adornada con flores azules y blancas, ha enseñado ante la Matriz de Almonte todo el amor y la fe que se le tiene a la Virgen del Rocío.
Las sevillanas no pararon de sonar desde que la hermandad salió de su casa. Los tamborileros precedían a la comitiva, que de manera muy numerosa arropó a su Simpecado.
Ante la Blanca Paloma sonaron con fuerza los vivas del hermano mayor, Jesús María Muñoz. Y de vuelta, volvieron a hacerse presente los cantes en alabanza a Emigrantes y la Virgen del Rocío.





