Por su parte, la Guardia Civil busca indicios en el lugar del accidente ferroviario. Las labores que desarrollan con la luz del día ayudarán a identificar a las víctimas y también aportarán detalles sobre en la investigación del suceso.
El presidente de Renfe, Álvaro Fernández, ha descartado que el accidente ferroviario ocurrido este domingo en Adamuz se deba a un exceso de velocidad, ya que uno de los trenes afectados circulaba a 205 kilómetros por hora y otro, a 210.
En una entrevista en la Cadena SER, Fernández ha aclarado que la velocidad en el tramo en el que tuvo lugar el accidente estaba limitada a 250 kilómetros, frente a los 300 kilómetros de velocidad máxima a la que puede ir la alta velocidad en España.
Aunque ha evitado especular sobre las razones, el presidente de Renfe ha apuntado a un fallo del material -o del tren o de la infraestructura-, ya que el sistema de seguridad y señalización activo en esa línea, el LZB, está diseñado para evitar errores humanos.
En este sentido, el sistema bloquea la circulación automáticamente cuando hay un obstáculo en la vía, al ordenar el freno de emergencia del tren. En cualquier caso, el intervalo de tiempo entre el descarrilamiento del tren de Iryo y su choque con el Alvia solo pasaron 20 segundos, por lo que no dio tiempo suficiente al LZB para activar los frenos de emergencia
Respecto a la infraestructura, ha recordado que en mayo del año pasado concluyó una reforma completa, por lo que debería de estar en «óptimas condiciones» para la circulación.
Fernández también ha apuntado que la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía podría estar cortada más de un día, debido a las tareas de recuperación de la vía y de los materiales, apuntando ahora a más de tres o cuatro días.

La Guardia Civil está llevando a cabo, desde primera hora de la mañana, labores de búsqueda de evidencias e indicios que ayuden a la identificación de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz, que afectó al tren Alvia Madrid-Huelva.
Las imágenes compartidas por la Benemérita muestran la dimensión del accidente, con los vagones del tren en dirección a Huelva descarrilados bajo un talud, de unos cuatro metros de altura.
Hasta el momento están confirmada 39 víctimas mortales, con 152 heridos; 58 personas están hospitalizadas; doce de ellas están en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), entre ellas, un niño.


