Cristóbal Robledo, director espiritual de la hermandad de la patrona, animó a la plantilla a «entregar con honestidad todo su trabajo para conseguir el objetivo».
Doce del mediodía en el santuario del Conquero. Allí, el Recreativo se presentaba ante la patrona de Huelva para pedir su protección en una temporada que arranca el próximo domingo en Almería. La plantilla, cuerpo técnico y presidente, junto a miembros del Consejo de Administración, entregaban un ramo de flores que colocaba el capitán, Antonio Domínguez, bajo el altar de la Virgen de la Cinta.

En la homilía, palabras de aliento del director espiritual de la hermandad, monseñor Cristóbal Robledo. Con un gran conocimiento del mundo del fútbol, el sacerdote palmerino alentó a los profesionales a dar lo máximo «con honestidad» para conseguir el objetivo del ascenso. Un camino en el que «tendrán el apoyo de la Virgen de la Cinta».
Por su parte, el hermano mayor, Esteban Brito, hizo lectura de la oración de San Manuel González, arcipreste de Huelva y capellán de la Cinta en los primeros años del siglo XX, que se ha convertido en una plegaria muy recreativista: «¡Nada de volver la cara atrás! ¡Nada de cruzarse de brazos! ¡Nada de estériles lamentos!… Virgen de la Cinta, otra vez, ¡que no nos cansemos! Mientras nos quede una gota de sudor o de sangre que derramar, unas monedas que repartir, un poco de energía que gastar, una palabra que decir, un aliento en nuestro corazón, un poco de fuerza en nuestras manos o en nuestros pies… que puedan servir para dar gloria a Él y a Ti y para hacer un poco de bien a nuestros hermanos…¡Madre mía, por última vez! ¡Morir antes que cansarnos!»
Antonio Domínguez, jugador y capitán del Decano, pidió tras el acto que «la Virgen de la Cinta nos ayude a hacer una buena temporada, que no haya lesiones importantes, y podamos estar a la altura».

