La subdelegada del Gobierno en Huelva, María José Rico, ha recriminado al alcalde cartayero, Manuel Barroso, sus declaraciones vinculando el apuñalamiento de un vecino con el «grave problema» de la inmigración ilegal.
«Es un discurso xenófobo». Así de contundente se ha mostrado la subdelegada del Gobierno en Huelva, María José Rico, al respecto de las declaraciones del alcalde de Cartaya, Manuel Barroso, sobre el apuñalamiento que tuvo lugar durante la tarde noche del jueves en este municipio. Según la Policía Local, los testigos describieron al presunto autor «con rasgos árabes» y fue detenido a la mañana siguiente por la Guardia Civil por delito de robo con violencia en una imprenta del municipio apuñalando a un hombre durante el suceso.
Ante esta situación, el alcalde de Cartaya aseguró sentirse «desesperado e indignado» por el «grave problema» con la inmigración ilegal que sufre la localidad donde «el 80 % de los delitos» que tienen lugar «son cometidos por personas que se encuentran en situación de ilegalidad«.
Rico ha salido al paso de estas declaraciones asegurando que se trata de un «discurso xenófobo» y que «no se corresponde con la realidad, es incierto y carente de rigor basado en un relato incierto ya que no está basado en los datos y las tasas de criminalidad reales de Cartaya».

