1 Minuto Huelva

El Rocío ya anuncia su próxima romería con «siete miradas de la Virgen»

El cartel de la Matriz de Almonte es obra del pintor onubense, Jesús García Osorno.

Hoy, Domingo de Resurrección, ha sido presentado el cartel de la romería del Rocío. La Matriz de Almonte comienza así la cuenta atrás del próximo Lunes de Pentecostés. La imagen es obra del pintor onubense, Jesús García Osorno, donde prima la imaginación del artista «que se fija en que todo el que entra en el Santuario, siente que la Virgen del Rocío le está mirando, sigue sus pasos, le acompaña y atiende sus súplicas”, según apuntan en sus redes sociales. Las diferentes perspectivas en la que aparece la Patrona de Almonte se justifica en que «cada uno la mira de una forma diferente y encuentra en Ella una imagen única, que ve con sus ojos y otros no pueden ver. La mira desde un encuadre distinto, la busca de frente, desde más lejos o desde la inmediata proximidad de la reja. Una Reina que todo lo puede, y todo lo abraza. Un Dios que desciende por Ella, porque Ella fue camino de Dios hasta la tierra. Un Dios que todo lo ve porque en, El Rocío, todos los ojos están vueltos a su Madre».

García Osorno ha explicado que en el cartel se reflejan siete miradas de la Virgen. Como las siete semanas de Pascua que conducen a Pentecostés, en las que el pueblo de Almonte, con su Hermandad Matriz y todas las hermandades rocieras van preparando el camino que les conduce a la Virgen. “Siete, porque los almonteños cuentan su vida por Venidas de su Madre al pueblo de Almonte”, ha subrayado. Un número que simboliza el equilibrio y la perfección y que se repite en el Viejo y Nuevo Testamento. Y son esas diversas miradas con las que vemos en nuestra imaginación a la Virgen cuando ya no estamos ante Ella en su Santuario, que han quedado en el cartel integradas en los semicírculos de sus ráfagas de punta de martillo.

Esas miradas de la Virgen envuelven a Cristo, el Pastor Divino del Rocío, en sus manos, a la misma hora en que las miradas de la Virgen bajan de su altar a hombros de los almonteños. “Todo es gozo, bullicio, millones de almas, flautas, tamboriles, palmas, y recuerdos del camino y de los lances de la procesión triunfal por las calles de su aldea…” destaca el autor. Mientras, la calma de Doñana pinta de malva las tardes y acaricia la brisa las crines de las bestias que la Marisma guarda todo el año en sus rincones salvajes. Es el origen de esta devoción, en el antiguo Coto de las Rocinas, donde los ganaderos de Almonte iban a señalar a esta imagen como su protectora y bienhechora espiritual.

La ermita, con su concha peregrina y su espadaña, su altar y su camarín, tiene la altura de un monte santo. Se alza erguida, triangular, forma perfecta, presencia de Dios. Y en la cima florece la zarza siempre ardiente de la fe, que no se consume, sino que se multiplica. La Virgen del Rocío es, en su inmortal estampa triangular, el signo eterno de un Dios que mira a su pueblo por los ojos de María Santísima del Rocío. El cartel retrata y refuerza esa definición iconográfica, ha descrito el pintor onubense.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Comenta la noticia:

1 Minuto Huelva
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.