La Venida de la Virgen del Rocío transcurre con normalidad. Desde que la Blanca Paloma iniciará su procesión, a las 15.27 horas, recorrió durante más de cuatro horas las calles de la aldea en la búsqueda del Camino de los Llanos. Pero antes, a las 19.56 horas, se colocó el pañito y el guardapolvo a la imagen para iniciar el camino entre arenas que recorre durante quince kilómetros hasta su llegada a Almonte con el amanecer. Los vítores y las salvas de escopetas y trabucos no han parado de sonar durante su itinerario, seguido muy de cerca por decenas de miles de peregrinos.
El transcurrir del Camino de los Llanos, de tres leguas como dicen los antiguos del lugar, se realiza en plena noche, con tramos de gran oscuridad para los miles de peregrinos que la acompañan, sólo iluminados por la media luna que preside el cielo.

Las andas, a hombros de los almonteños, van con paso seguro pero también difícil ya que el camino, en buen estado, tiene momentos de gran dureza por el movimiento de las arenas. Una nube de polvo recubre a la Virgen en su camino hacia Almonte, que convierte su imagen en algo místico.

Poco antes del amanecer ya estará la Virgen del Rocío en su pueblo. Cada siete años tiene lugar este rito. En la parroquia de la Asunción estará por espacio de nueve meses. En un periodo que ha sido calificado como Año Jubiliar del Rocío. Con los primeros rayos de sol, se le quitará el guardapolvo y el pañito en el Alto del Molinillo en El Chaparral. Desde allí recorrerá las calles de Almonte hasta su recogida en el templo asuncionista, sobre el mediodía.
Galería fotográfica de la colocación del Pañito






