Durante la noche no se produjo el escenario más adverso ni se generaron nuevos riesgos para la población sumando ya 467 personas desalojadas.

El dispositivo desplegado frente al incendio forestal de Niebla afronta una nueva jornada con alrededor de medio millar de profesionales, 178 medios materiales y hasta 26 medios aéreos. Durante la noche, el fuego avanzó principalmente hacia el este, pero no llegó a producirse el escenario más adverso previsto ni se generaron nuevos riesgos para la población.
El vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha informado de que el incendio continúa activo y permanece activada la fase de emergencia, situación operativa 2, del Plan de Emergencia por Incendios Forestales de Andalucía. A la zona hoy se ha desplazado la vicepresidente tercera del Gobierno, Sara Aagesen.
“La evolución durante la noche no ha sido del todo favorable, pero el incendio no ha alcanzado el escenario más adverso de los probables y, sobre todo, no ha generado nuevos riesgos para la población”, ha destacado Sanz. Las condiciones meteorológicas solo permitieron ejecutar una pequeña parte de la intervención planificada con fuego técnico prevista en la zona norte. El operativo sí ha avanzado con maquinaria pesada en la protección de Berrocal, El Pozuelo y Marigenta.
También se han puesto en marcha dos líneas de defensa. La primera se sitúa en la zona más norte del incendio, donde se pretende cerrar la posible evolución del mismo hacía las poblaciones, como una primera línea de contención. La segunda ha sido desplegada en la margen izquierda del río Tinto con el objetivo de frenar una posible propagación hacia el este, hacia Pata del Caballo y la provincia de Sevilla si el incendio cruza el cauce.
“Hemos reforzado la protección de los núcleos de población y tenemos ya desplegadas dos nuevas líneas de defensa para anticiparnos a la evolución del incendio”, ha explicado el consejero.
Medio millar de profesionales

Alrededor de medio millar de profesionales trabaja en la emergencia. El dispositivo incluye 250 efectivos de EMA Infoca, 250 miembros de la Unidad Militar de Emergencias, los 16 profesionales de la BRIF de La Iglesuela y personal del Consorcio Provincial de Bomberos de Huelva, además del resto de organismos activados.
A las 08:00 horas se incorporaron los primeros seis medios aéreos: dos aviones de carga en tierra, dos anfibios ligeros y los dos helicópteros semipesados que acompañan a la BRIF. A lo largo de la jornada podrán operar hasta 26 aeronaves.
«Tenemos a medio millar de profesionales dando lo mejor de sí mismos frente a un incendio que sigue siendo muy complejo. Mantendremos todos los recursos necesarios y adaptaremos la estrategia a su evolución”, ha señalado Antonio Sanz.

467 personas desalojadas
Durante la noche no fue necesario ordenar nuevos desalojos. Esta mañana se ha evacuado de forma preventiva a una familia de tres personas, entre ellas dos menores, de la finca La Encinita, en la zona de La Patrona, y a otras cuatro personas de La Comandanta, en La Palma del Condado.
Actualmente permanecen alejadas de sus viviendas 467 personas: 283 de Berrocal, 20 de Membrillo Alto, 73 de El Pozuelo, 14 de Marigenta, 21 de Raboconejo y Caballón, dos de Tumbalejo, 42 de La Florida, Las Arenas y los invernaderos próximos, otras cinco de Las Arenas y las siete evacuadas esta mañana.
La cifra inicial de los desalojos realizados con anterioridad se actualizó hasta las 460 personas porque, durante las labores de filiación, se comprobó que en algunos núcleos había más residentes de los previstos. A ellas se suman las siete personas evacuadas preventivamente esta mañana.
“Los desalojos nos permiten anticiparnos al riesgo y proteger a la población. Pedimos a todas las personas evacuadas que no regresen hasta que la dirección de la emergencia confirme que pueden hacerlo con seguridad”, ha recordado el vicepresidente primero.

Por su parte, el delegado del Gobierno de España en Andalucía en funciones, Francisco Toscano, ha advertid de que “la previsión es que el viento vuelva a rolar, que es algo que es una constante desde el jueves”. Además, la humedad va a ser muy baja en las horas centrales del día y eso no favorece las labores de extinción.
“La previsión fundamentalmente es que el viento entre de oeste, puede girar a suroeste también en algún momento, pero un viento que puede rolar. Estamos hablando de que en las horas centrales del día se va a aproximadamente 30 a 35 kilómetros por hora. Esa es la previsión, pero vamos a ver finalmente”.
El objetivo es “continuar con esa línea de defensa y también estar pendiente del flanco este, que está próximo ya también al río Tinto, ver también un poco cuál es el comportamiento que tiene por esa zona, aunque en principio lo más importante es que no hay núcleos poblacionales y sería más forestal lo que permanecería ardiendo”.
Toscano ha explicado que la experiencia con el viento ha enseñado a los equipos a adaptar su estrategia y, además, hay dos elementos que hacen más difícil los trabajos: que es una zona de una alta combustión por las características de la vegetación y que hay zonas rocosas con dificultad de acceso en algunos puntos.
“La prioridad es salvar las vidas humanas y quiero agradecer el trabajo tan rápido que hizo la Guardia Civil, porque fue un trabajo ímprobo, se desplazaron rápidamente las patrullas y puerta a puerta se fue explicando e informando a los vecinos. Y a partir de ahí, una vez salvadas las vidas, hay que intentar que la masa forestal que arda sea la menor posible”.

