Miles de peregrinos atraviesan la ciudad en otra salida multitudinaria y llena de momentos cargados de emoción.

Que Huelva es rociera está fuera de toda duda. Pero si alguno aún no tuviera esta certeza sólo tiene que acudir a la capital onubense el Jueves de Carretas para confirmar que la devoción a la Blanca Paloma es indiscutible y rotunda.
El Simpecado de la Hermandad de Huelva recorrió las calles de la ciudad entre el gentío, de principio a fin, partiendo la ciudad en dos con una comitiva que se cuenta por muchos kilómetros de longitud.

Las sevillanas y los vítores no cesaron desde que el hermano mayor de la romería de 2026, Juan José Gómez, recibió el Simpecado de las manos del presidente, Antonio Sánchez de Piña. Desde ese momento, todo fueron vivas, salves y sevillanas ante la Carroza de Huelva.







En la plaza del Punto, frente al monumento a la Virgen del Rocío, el Ayuntamiento de la capital recibió a la hermandad. Pilar Miranda, alcaldesa de la capital, les deseo un buen camino y que «la Virgen os acompañe y todo salga como os merecéis y como se merecen todos los onubenses».
Llegada de Emigrantes al Rocío
Sobre las once de la noche llegó la Hermandad de Emigrantes a su casa. La entrada en el Rocío estuvo cargada de emoción. Las sevillanas y vítores se sucedían al paso de la carreta del Simpecado de la Concha Peregrina.
Los dos días de camino se han realizado con normalidad. No hay que destacar incidentes graves. Una romería que para esta hermandad de la capital onubense comienza a vivirse ya en la aldea de Almonte.

