La Guardia Civil de Huelva ha destruido un total de 1.339 armas, entre las cuales más de 800 eran de fuego y otras 500 de tipo táser, armas blancas y armas prohibidas, que se encontraban depositadas en la Intervención de Armas de la Comandancia.
Actualmente, la competencia en materia de armas y explosivos que el Estado tiene, se materializa por medio de las Intervenciones de Armas y Explosivos de la Guardia Civil. Estas Unidades, controlan el acceso legal a las armas, para lo cual el Reglamento vigente establece unos requisitos, entre los que se encuentran la carencia de antecedentes penales, así como la superación de pruebas teóricas y prácticas sobre el uso y manejo.
Asimismo, «para evitar que un arma pueda ser utilizada indebidamente cuando el titular deje de tener derecho a su tenencia y uso, la normativa establece que sean inutilizadas o destruidas».

La inutilización de un arma, a partir del año 2011, «está regulada por una normativa muy severa, de tal modo que es sometida a un proceso que afecta a todas las piezas fundamentales de ésta, siendo imposible volver a usarla con plena capacidad de funcionamiento».
Por ello la Guardia Civil de Huelva, periódicamente, lleva a cabo la destrucción de armas de fuego de diversos calibres, así como armas blancas y objetos prohibidos.
Algunas de ellas están implicadas en ilícitos, penales o administrativos y tras el correspondiente procedimiento de autorización, se determina su destrucción; y otras, que por cesar sus titulares en el derecho a la tenencia y uso tienen el mismo fin tras los plazos estipulados. Ello permite que las armas sean reducidas a chatarra mediante un proceso de fundición o similar, siendo destruidas 1.339 que estaban en depósito de la Comandancia de Huelva.
