Segundo de los tres capítulos dedicados al municipio de Villablanca.

Pepe Rico. Próximas las XI Jornadas de Patrimonio de la Asociación Campo de Andévalo que se celebrarán en Villablanca -un trocito de mi querido Andévalo-, 1minutohuelva.com se sitúa al lado de esta Asociación que preside Santiago Osorno Peral junto a un grupo de enamorados de la cultura que, parafraseando a Sócrates en su perspectiva ética y moral, podrán conseguir el conocimiento de la virtud.
Colaboré en las primeras jornadas -Alosno, El Cerro de Andévalo, Valverde del Camino, Cabezas Rubias, San Bartolomé de la Torre- y, luego, tras un largo paréntesis no querido, vuelvo a aportar mi granito de arena.
Disfruté y vuelvo a hacerlo ahora, porque la cultura es como el deporte que, en origen significa diversión, y a él dediqué los años de mi juventud.
En estos tiempos ya blancos y serenos de la edad madura me he reencontrado con un recuerdo que me ha hecho vibrar las más escondidas sensaciones y rememoro junto a mis amigos villablanqueros una experiencia que aflora con tal fuerza que pareciera que se produjo en el ayer más cercano y solo han pasado cincuenta años.
Cincuenta años. Sí. Allí, entre las calles y casas blancas de Villablanca, entre la sonrisa siempre amable de sus vecinos, enredándose en el aire con las voces de la chiquillería que acude a su precioso colegio San Roque. Allí, compartiré mi regocijo que relataré en las jornadas. Mi júbilo por volver a vivir, a sentir, las delicias del contacto con gentes de bien, luchadoras, con el brío que da el coraje por vivir el tiempo que nos toque.

