Lorena Bogado Camacho denuncia que en los espectáculos, las zonas destinadas a personas con discapacidad son al fondo o en los laterales preguntándose si «damos mala imagen por estar frente al escenario como había sido siempre».

Carta de Lorena Bogado Camacho al Defensor del Pueblo.
«Hola, Sr. Ángel.
Me llamo Lorena Bogado Camacho, soy de Huelva y tengo 36 años. Padezco de parálisis cerebral, pero aún así desde pequeña he llevado mis estudios con total normalidad. He sacado el bachillerato y hoy en día, continuo estudiando; además, desde mi 22 años he escrito y publicado varios libros. Todo esto lo realizo usando una Tablet con mi nariz. La escritura para mí es importante, ya que es una forma de liberarme y sinceramente; también es una manera de ganar un dinero extra, porque necesito sentirme realizada, pero también disfruto de la vida. Voy a la playa, de discotecas, viajo, voy a los conciertos y a las obras de teatros, disfruto como otra persona, y quiero seguir disfrutando y que nadie ni nada me pare.
Le escribo, porque, después de muchos años quedándome en silencio, sintiendo que no iba a lograr nada, estoy harta; harta de que me obligan a ponerme, a mí y a las personas como yo, detrás del todo del recinto en los conciertos, o si es en un campo de fútbol, nos ponen en un lateral, bien arriba, ¿por qué? Con su permiso, le recuerdo, que años atrás a las personas con movilidad reducida las ponían delante de la valla y no ocurria absolutamente nada, no había ningún peligro y podíamos disfrutar como otra más y ahora… ¿Por qué ha cambiado?
Cuando acudo a los conciertos, me he percatado de que siempre hay un grupo de fotógrafos profesionales en el lugar donde antes nos ponían a las personas con discapacidad (¡Ojo! Que no digo que ellos no se pongan) ya que sé perfectamente que hay cabida para ellos y para nosotros. Entonces, ¿por qué no es así? ¿Damos mala imagen de cara a los seguidores del cantante? Siempre dicen que es por seguridad, por si hay una avalancha… Y puedo decir, que desde que existe esa ley absurda, no he escuchado ni visto ninguna avalancha. Entonces, ¿qué pasa? En los últimos años se ha puesto de moda poner en los conciertos zonas Vip y zona general. Bajo mi humilde opinión, podrían dividir en dos partes la zona Vip siendo, por ejemplo, un 20% para las personas con discapacidad y el resto para las personas que pueden estar de pie, y la zona general, exactamente igual, pagando el mismo precio que los demás.
La cuestión es que me siento, bueno, nos sentimos todas las personas que tenemos una discapacidad, que nos ponen tan lejos que vemos al cantante como si fueran muñecos de Playmobil, y sintiéndonos que tenemos la peste o que seamos de menos valor. Solo estoy luchando por mis derechos de integridad a la sociedad, y para que los organizadores de los conciertos, los ayuntamientos o los que estén encargados de planificar los eventos musicales, tengan presente que las personas con discapacidad también queremos disfrutar con total igualdad, ¿o no tenemos el mismo derecho? ¿O será que, por desgracia, tendría que haber una persona discapacitada en todas las familias para que todo el mundo sean conscientes de las limitaciones que hay y los sentimientos que producen.
Me he atrevido a realizar un plano para que usted vea como es mi idea más o menos. No estoy pidiendo ningún privilegio, solo reclamo lo que es mi derecho a disfrutar de una forma igualitaria y dignamente. Quiero sentir el significado de la frase “si quieres, se puede” en usted, ofreciéndome su ayuda con el objetivo de que las condiciones de los conciertos cambie.

Ya es tan grande mis ganas y mi impotencia porque todo esto cambie, que he decidido a escribirle a usted, que es el defensor del pueblo. Estoy dispuesta a escribirle a quien sea, con tal de que me entienda y que se busque una solución a todo esto.
Y si usted, o quien sea, no puede o no quiere ayudar, entonces, por favor no pongáis en los medios de comunicación que debemos de integrar a las personas con discapacidad, queda falso ¿no?
Esperando vuestra respuesta, le mando un cordial saludo.
Lorena Bogado Camacho»
