El colegio María Inmaculada mantiene la tradición de procesionar por las calles del centro de la ciudad con una cofradía llena de alegría.
Algo más tarde de lo habitual porque la lluvia mañanera así lo quiso pero salieron con su cofradía infantil a la calle. El colegio María Inmaculada cumplió con su cita de cada Viernes Dolores, procesionando a la Borriquita y a la Virgen de los Niños. Una cita obligada para los cofrades que disfrutaron de una puesta en escena completa de una hermandad, sin que faltara ningún detalle.

‘Levantás’ dedicadas emocionaron a los onubenses la acompañaron, incluyendo la de la alcaldesa, Pilar Miranda, que felicitó al colegio y les deseó a los niños y niñas «una gran Semana Santa». La primera ya salió a la calle.


