Jesús Nazareno ha vuelto a citar a miles de onubenses en su besapiés, como también se han mostrado otras imágenes en la ciudad.
Abren las puertas de la parroquias de la ciudad y atraviesan el dintel de la fe miles de onubenses cargados de oraciones, peticiones y gratitud en busca de Jesús Cautivo. Así se cumple la tradición de cada primer viernes de marzo. Cientos de estampas, en muchos casos inéditas el resto del año, aparecen en las capillas de las iglesias, objeto de miradas cómplices, caricias suaves y besos con sabor a tradición antigua. Día, para muchas familias, de transmisión de la devoción a los más pequeños y, también, de acompañar a los abuelos a seguir con el rito de sus vidas mientras se les escapa el tiempo entre sus labios. Y sin cesar, durante todo el viernes, los onubenses visitarán al Nazareno, Redención, Victoria, Cautivo, Calvario, Prendimiento, Humildad, Cadenas y, cómo no, a quien atesora a sus pies el mayor número de peticiones y oraciones, el Cautivo de San Pedro.




