Las imágenes de Ntra. Señora en su Soledad y el Cristo de la Misericordia se expusieron de cerca a los fieles.

Rancio abolengo, misticismo romántico y silencio… El Miércoles de Ceniza se abrió en Huelva con dos imágenes portentosas que llamaron a la oración en el templo de la Concepción y la capilla de la Misericordia. La imagen de Nuestra Señora en su Soledad del Silencio amaneció para su besamanos ataviada con sus mejores vestiduras, con un álito místico que pocos pueden llegar a transmitir a través de una imagen dolorosa de María.

Por otro lado, en la calle Rábida se hizo presente el áspero incienso de la Misericordia para atraer a los cofrades a encontrarse con el Señor que, a ras de suelo, mostraba toda su barroca belleza. Otra imagen que guardar para siempre en el arranque de la Cuaresma que anuncia a Huelva que sólo quedan 40 días para echar a la calle toda la Pasión que alberga.
