Supone una inversión de siete millones de euros y la creación de 50 empleos directos.

Atalaya Mining, empresa operadora en la mina de Riotinto, ha dado a conocer este martes una nueva iniciativa dentro de su estrategia de diversificación de la Cuenca Minera. Se trata de la puesta en marcha de una industria de producción de suelos fértiles, que supone una inversión de siete millones de euros y la creación de 50 empleos directos y que incluye «la última tecnología y soluciones innovadoras».
Así lo ha indicado la compañía detallando que la nueva fábrica va a producir tierras diseñadas «a la carta» para regenerar los terrenos afectados por la minería histórica, «corrigiendo factores como la acidez». Actualmente, estos siguen generando contaminación de las aguas de la cuenca del Odiel, impidiendo su aprovechamiento para consumo y regadío.
Además, ha señalado que las tierras producidas «contribuirán a la restauración de las instalaciones mineras actuales«, según obliga la autorización ambiental de la mina, cuyo cumplimiento es «imprescindible» para la continuidad de las operaciones.
Esta iniciativa forma parte del proyecto ‘Horizonte 2035’, una visión «estratégica» que impulsa Atalaya Mining para «el futuro de la comarca» que tiene como objetivo crear tejido industrial y empresarial paralelo a la actividad de la mina. La estrategia se desarrolla en base a cinco los cinco pilares de la minería y metalurgia, economía circular, energía, turismo y formación.
La nueva fábrica, un proyecto liderado por la empresa especialista GSS, se encuadra en la rama de Economía Circular, pues utiliza como materia prima la mezcla de algunos subproductos como rocas de mina, cenizas de biomasa, materia orgánica y restos de podas. La empresa mantendrá un registro público de los materiales que adquiera como materia prima, que «no suponen ningún riesgo para la salud pública y mejoran los suelos existentes», contando con el asesoramiento de la Universidad de Huelva, gracias al convenio suscrito con el departamento de Ciencias de la Tierra, cuyos técnicos identificarán los materiales aptos para la regeneración de Riotinto.
Las nuevas tierras producidas se aplicarán sobre terrenos actualmente afectados, «generando una capa de suelo que permita el crecimiento de especies vegetales autóctonas, la vuelta de la fauna, y la mejora de la calidad de las aguas, corrigiendo su acidez hasta parámetros naturales», ha explicado Atalaya, que apunta que «el proceso ha demostrado su validez e inocuidad, gracias a las pruebas que se han realizado en las instalaciones de la compañía, restaurando una hectárea de terreno con resultados excelentes».
«Estamos orgullosos de contribuir al desarrollo de la provincia de Huelva trabajando por la recuperación de la cuenca del río Odiel, afectada por la minería en una época en que no había regulación ni conciencia ambiental. El producto de la nueva instalación va a permitir además la continuidad de nuestras operaciones, pues garantiza que los terrenos que afectamos hoy van a quedar perfectamente restaurados cumpliendo con las exigencias que nos marca la ley», ha destacado Enrique Delgado, director general de Atalaya Riotinto.
Además, Delgado ha señalado que quieren «mirar de frente a un horizonte en el que Cerro Colorado, la mina que alimenta nuestra producción, empiece a declinar», por lo que trabajan «en varias líneas para que la Cuenca Minera siga desarrollándose, manteniendo su calidad de vida y la capacidad de ofrecer un proyecto vital a su gente».
En la actualidad, Atalaya genera un total de 2.355 empleos -directo, indirecto e inducido- equivalente al 1.2% del empleo de la provincia de Huelva, según el estudio socioeconómico elaborado por Sintering (Universidad de Huelva).
