Segunda parte del ciclo de episodios dedicados a este templo andevaleño.
Pepe Rico continúa explorando las riquezas patrimoniales de El Andévalo dedicando este episodio a continuar con la información sobre la iglesia gótica en la localidad de El Cerro. Este ciclo de programas tendrá una tercera parte que cerrará el bloque.

Pepe Rico. Las marcas de cantería se ven en todos los monumentos levantados durante la Edad Media. Abundan en los siglos XII al XV y en el XVI prácticamente han desaparecido.
En investigación reciente, una marca de cantería se sitúa en el umbral de la puerta norte o del evangelio de la fábrica atribuida a Hernán Ruiz.
El soporte está dividido en cuatro tramos desiguales, hecho que hace pensar que se reaprovechó de obra distinta.
La marca vertical, situada en el primer tramo del umbral, la forman líneas en ángulos agudos de 38,5º el primero de ellos, de izquierda a derecha, y de 40º el segundo (Fig. 1) potenzadas en dos de sus extremos las líneas que forman el segundo de los ángulos, seguida de una incipiente “O” o “C”, en marca curva, también perpendicular.

El segundo tramo no conserva ninguna impronta, mas el tercero y cuarto, aunque muy deteriorado sus bajorrelieves, las epigrafías reconocibles miden todas 6 cm y están acotadas en un espacio de 9 dentro de las dos piezas que contienen con escritura, presumiblemente latina leyéndose desde dentro hacia fuera, la interpretación sobre quien pudo ser el ejecutor de la obra donde está situado, o pudiera haber sido el umbral de la primigenia fábrica, o deducir un simbolismo ad hoc a tenor de los escasos caracteres que perduran -“O N ….. S” y “… POS”-: “impletisque sermonibus posuit velamen super faciem su”, es decir, “y cuando Moisés terminó de hablar con ellos, puso un velo sobre su cara”. D. O. P. “Deus omnibus posuit”. (Fig. 2).

A tenor del simbolismo de estos escasos caracteres, si la ubicación del umbral fue un reaprovechamiento, bien pudo colocarse con un giro de 180º en esta puerta norte donde hoy se conserva, y en su posición original tienen un claro sentido de interpretación en el capítulo del Éxodo que invita a colocarse el velo tras hablar con Dios, es decir tras salir de su templo.
Si la adjudicación de la obra a Hernán Ruiz lo fue en 1562 y en este tiempo ya han desaparecido estas marcas de cantería, así se estaría ante el segundo resto arquitectónico junto a la clave de esta iglesia que se presume gótica.
