
La Audiencia Provincial de Huelva ha condenado a un año y nueve meses de prisión a un agente de la Guardia Civil de Tráfico por falsificar una denuncia oficial contra el dueño del local comercial situado en los bajos de su vivienda tras un conflicto vecinal.
Según la sentencia de conformidad, a la que ha tenido acceso EFE, el agente aprovechó su puesto y el acceso al sistema informático SIGO para confeccionar de forma telemática una propuesta de sanción de 601 euros por alteración del orden público (Ley de Seguridad Ciudadana 4/2015) dirigida al comerciante.
El tribunal declara probado que el agente falsificó en el documento la firma de dos compañeros de servicio y la de un vecino como supuesto testigo.
Además, alteró a mano y con una caligrafía distinta la orden de servicio oficial de uno de los guardias civiles para simular que esa madrugada acudieron al inmueble tras una llamada telefónica por molestias de jóvenes en la zona, una intervención que nunca existió. Posteriormente, tramitó el acta ante la Subdelegación del Gobierno en Huelva.
El afectado al recibir la notificación formal contactó con el entorno del agente. Ante la gravedad de lo ocurrido, los compañeros del condenado rechazaron encubrir los hechos y lo trasladaron a través de la cadena de mando, iniciando una investigación interna.
El falló le reconoce al acusado un delito de falsedad en documento oficial cometido por funcionario público con las circunstancias atenuantes muy cualificadas de confesión y de reparación del daño.
Junto a la pena de un año y nueve meses de cárcel, se le inhabilita para ejercer como guardia civil o en cualquier otro cuerpo de seguridad; además, la resolución impone una multa de 1.080 euros -con autorización de pago fraccionado en cuotas mensuales de 180 euros-.
La Audiencia Provincial ha acordado la suspensión de la pena privativa de libertad por un período de dos años, condicionada a que el agente no vuelva a delinquir durante ese plazo.
