1 Minuto Huelva

Microimplantes de última generación para tratar el glaucoma en el Infanta Elena

El Servicio de Oftalmología del Hospital Infanta Elena, perteneciente al Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias, ha impulsado una serie de nuevas técnicas para el abordaje quirúrgico del glaucoma, una enfermedad que afecta al nervio óptico y que está considerada la segunda causa de ceguera en el mundo. Este tipo de intervenciones, consideradas menos invasivas y con menor riesgo de infecciones, permite aumentar la seguridad del paciente y evitar las complicaciones asociadas.

De esta manera, el área de Oftalmología ha seguido avanzando en implantación de estas nuevas técnicas, que han demostrado excelentes resultados en los principales hospitales de la red sanitaria del país. Esta apuesta por la innovación y la calidad se ha traducido en una mayor rapidez en el proceso de recuperación posterior del paciente y, sobre todo, en una disminución del riesgo quirúrgico, tan importante en este tipo de patología.

El glaucoma es un grupo de enfermedades de los ojos que pueden causar pérdida de visión y ceguera al dañar el nervio óptico. Generalmente se produce cuando, por diversas razones, se acumula fluido (humor acuoso) en la parte delantera del ojo sin que pueda drenarse de forma natural. Ese exceso de líquido aumenta la presión intraocular, dañando de forma irreversible el nervio.

El mayor reto que presenta es que se trata de una enfermedad silente en sus primeras fases, es decir, los síntomas pueden comenzar de una forma tan lenta que es posible que el paciente no los advierta y, por lo tanto, que la presión intraocular siga provocando lesiones y aumentando el riesgo de pérdida de la visión. A su favor cuenta con que la ceguera provocada por esta patología puede prevenirse si se trata de forma precoz.

Si bien el tratamiento más frecuente en estos casos, sobre todo en los primeros estadíos, suele ser farmacológico y de aplicación frecuente, en ocasiones es necesario realizar un procedimiento quirúrgico especial que habilite un pequeño canal de drenaje en el ojo, aliviando de forma natural la presión intraocular.

De esta manera, se utilizan una serie de microimplantes de última generación, que aportan importantes avances respecto a los materiales usados anteriormente. En concreto, el cirujano aplica un inyector precargado con hasta tres dispositivos de este tipo que se insertan en el interior del ojo para crear pequeñas aberturas en la malla trabecular, propiciando el drenaje natural del humor acuoso, restaurando el flujo y aliviando la presión en el nervio óptico.

Estas técnicas (MIGS) se encuentran incluidas dentro de las intervenciones consideradas mínimamente invasivas, ayudando a reducir significativamente el riesgo de infección durante la intervención, ya que las aperturas realizadas son mucho más pequeñas y también en los cuidados posteriores, ya que no requieren apenas puntos de sutura. 

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Comenta la noticia:

1 Minuto Huelva
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.