La Asociación Fuente Clara Cabrera Mateos, Víctimas de Accidentes de Tráfico por Equinos Sueltos ha denunciado un nuevo episodio ocurrido durante las primera horas del pasado 2 de agosto.
Un equino deambulaba suelto por la carretera, junto a una curva y en las inmediaciones de la entrada a Paterna del Campo, «generando un evidente riesgo para la seguridad vial».
La Asociación asegura que «no estamos hablando de un hecho aislado ni de una simple incidencia. Se trata e una situación que, de repetirse en condiciones de menor visibilidad, podría haber provocado otra tragedia irreparable. Bastaban unos minutos de diferencia para que cualquier conductor hubiera podido encontrarse de frente con este animal en plena oscuridad».
La Asociación nació porque la hija de los fundadores, Fuente Clara Cabrera Mateos, perdió la vida tras un accidente provocado, según han denunciado reiteradamente, por la irrupción de equinos sueltos en la carretera. «Desde entonces no hemos dejado de alertar de un problema que continúa presente y que sigue poniendo en peligro la vida de los ciudadanos».
«Resulta inaceptable que, después de tantos avisos y denuncias públicas, sigamos contemplando escenas como la de hoy. Cada nuevo equino suelto supone un riesgo cierto para cualquier persona que circule por nuestras carreteras».
Por ello, «exigimos responsabilidades políticas y administrativas. Consideramos que las administraciones competentes deben asumir con seriedad un problema que afecta directamente a la seguridad vial. Pedimos a la Delegación Territorial de Agricultura de la Junta de Andalucía que intensifique las actuaciones de control dentro de sus competencias; reclamamos a los ayuntamientos que colaboren activamente en la prevención y comunicación de estas situaciones; y solicitamos al presidente de la Junta de Andalucía que impulse una coordinación efectiva entre todas las administraciones implicadas para reducir este riesgo».

Desde la Asociación se asegura que «no podemos normalizar que haya caballos o mulos sueltos en las carreteras. No podemos esperar a que vuelva a producirse otra víctima mortal para actuar. La prevención no puede llegar siempre después de la tragedia».
