Los vecinos del barrio de Isla Chica están preocupados tras el incidente que tuvo lugar la pasada madrugada donde ardieron dos vehículos estacionados en la avenida de Muñoz de Vargas.
La rápida actuación de los bomberos hicieron posible que las llamas, que alcanzaron una altura de cinco metros, no se extendiera. Incluso la publicidad que cuelga de las farolas se vio afectada por el fuego.
Esta mañana se retiraron los vehículos, dejando un rastro que va más allá de lo material ya que los vecinos están alarmados por este incidente.

