El Colegio de Abogados de Huelva avala la instrucción de la Fiscalía Antidroga por la que se pide a las fuerzas y cuerpos de seguridad que registren «cualquier acto de violencia» contra ellas por parte de embarcaciones que se dedican al narcotráfico, para poder imputarles el delito de piratería.
El decano de los abogados de Huelva, Antonio Bernal ha explicado que «no se trata de ningún cambio legal», sino que es una instrucción.
«No se trata de cambiar el tipo de delito ni la calificación del mismo, sino que hasta ahora el centro de atención estaba en lo que es el delito de narcotráfico y, evidentemente, sucesos desgraciados y muy recientes, hacen pensar que aparte se pueden estar cometiendo otros delitos en concreto el delito de piratería«.
Al respecto, Bernal ha señalado que, pese a que el nombre suena muy «a película» es «en realidad es como la ley define al abordaje o la agresión de un buque a otro en el mar».
La Fiscalía Antidroga publicó el pasado 2 de julio una instrucción dirigida a la Guardia Civil en la que pedían a las fuerzas de seguridad a que registren «cualquier acto de violencia» contra ellas por parte de embarcaciones que se dedican al narcotráfico para poder imputarles el delito de piratería.
En dicho escrito, la fiscal jefa de Antidroga, Rosa Ana Morán, advertía que «los actos de violencia y acometimiento que cada vez con mayor intensidad se están produciendo en aguas internacionales y nacionales contra miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o miembros de Vigilancia Aduanera utilizando embarcaciones se vienen incrementando en los últimos años».
Y han aumentado, continúa, «sin que se haya dado una respuesta punitiva suficiente para enfrentar el reto que estas actividades violentas suponen contra la seguridad de la navegación marítima y contra la vida y la integridad física de los afectados».

Por ello, en el texto pedía que en todos los atestados, oficios o informes que remitan a la Fiscalía Especial Antidroga «referidos a actuaciones sospechosas de estar cometiendo un delito de tráfico de drogas en aguas internacionales y también en aguas sometidas a la soberanía española utilizando embarcaciones semirrígidas, veleros o cualquier otra embarcación, prohibida o no, se haga expresa y detallada constancia de cualquier acto de violencia, intimación, ataque o acometimiento directo o indirecto».
Se refiere a actos «cometidos por los conductores y ocupantes de estas embarcaciones contra embarcaciones oficiales o contra las personas que las ocupan, especialmente cuando estos actos violentos se dirigen contra miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o de vigilancia aduanera en su labor de impedir la comisión de delitos».
«La constatación en el atestado de todos los detalles de los actos cometidos, acompañados, cuando se disponga de ellos, de fotos, grabaciones cualquier otro medio de constancia permitirá al fiscal poder conocer mejor los hechos ocurridos y valorar para la interposición de la correspondiente querella la existencia de indicios que permitan imputar a los querellados, junto a otros, un delito de piratería», explica.
