Las fiestas patronales de Alosno, en honor a San Juan Bautista, tienen un profundo valor patrimonial, cultural y emocional; que tienen en la danza de los cascabeleros como una de sus manifestaciones más reconocidas. Año tras año, generaciones de alosneros mantienen viva una cita única que combina devoción, música, danza y sentimiento.
Las fiestas comenzaron el pasado 13 de junio con los tradicionales recorridos de los tamborileros por las calles del municipio y han continuado con algunos de sus momentos más esperados, como el sorteo de las nuevas ropas de los cascabeleros y el inicio de los ensayos, que fue el día 18, así como la ofrenda floral del día 22, los toques de víspera y el pregón de ayer, 23 de junio, y la Alborá en la madrugada de este día 24 de junio.

La tradicional Alborá y la salida procesional del patrón por las calles del municipio con la participación de los cascabeleros son su gran atractivo, cuya danza constituye una de las expresiones más singulares del patrimonio folclórico andaluz.

Y todo con un gran broche final con el tradicional fandango parado junto al monumento a los Cascabeleros, uno de los momentos más emotivos de unas fiestas en las que el sonido de los tambores, el repique de los cascabeles y la devoción de todo un pueblo se funden para ofrecer una experiencia difícil de olvidar.

Hoy 24 de junio se ha vuelto a cumplir con la tradición y San Juan Bautista ha recibido el amor de sus gentes de Alosno por las calles del pueblo, desde el mediodía y hasta primera hora de la tarde.

