El hermano mayor, Juan José Gómez, cumple con la misión de llevar su Simpecado hasta El Rocío.

Viernes por la noche en El Rocío; y las palmas al compás anuncian la llegada de Huelva. Resulta imposible no dejarse arrastrar por las emociones que comparten miles de romeros a las puertas de la Hermandad de Huelva. Desde el camino traen de la capital todo el fervor y todo el cansancio, a la par. Pero ante todo, y sobre todo, llevan la devoción a la Patrona de Almonte reflejada en sus miradas al Simpecado. Otra romería más, la aldea notó que llegó Huelva, que cerca de la medianoche metía su carroza en la capilla de su casa, frente al Santuario almonteño.




















