Mesa de la Ría ha denunciado ante la Audiencia Nacional que el proyecto de clausura de las balsas de fosfoyesos de Huelva que ejecuta Fertiberia y la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) otorgada al mismo «han quedado completamente desbordados» por la realidad, tras los trenes de borrascas de enero y febrero.
La organización, parte en el procedimiento judicial mediante el que se ejecuta la sentencia que declaraba ilegales las balsas y obligaba a su restauración, ha acompañado la denuncia de imágenes que muestran «balsas prácticamente colmatadas que acumulan cerca de 4 hectómetros cúbicos de aguas ácidas altamente contaminadas».
«Lejos de ser un contratiempo puntual, esta situación evidencia con crudeza que el modelo en el que se sostiene el proyecto, basado en la evaporación natural, ha fracasado», han apuntado.


Según Mesa de la Ría el Miteco «aprobó un proyecto que confiaba en que el agua desapareciera sola. La realidad es que las balsas están llenas y el problema se ha multiplicado».
La organización ha advertido, además, de que la DIA aprobada por el Miteco «no contempla el tratamiento ni la descontaminación de esas aguas ácidas, lo que supone, en la práctica, dejar millones de metros cúbicos de residuos altamente contaminantes acumulándose sin solución».
Asimismo, han denunciado «la opacidad del Gobierno, que ha reconocido ante la Audiencia Nacional la existencia de un informe encargado a la empresa pública EMGRISA, pero sin facilitarlo a las partes ni al Ministerio Fiscal. Ese mismo informe sí ha sido utilizado por Fertiberia en su defensa en otros procedimientos judiciales».
La entidad ha considerado «especialmente grave» que se repita el mismo modelo de gestión que «ya provocó uno de los mayores desastres ambientales de Huelva, cuando la empresa pública EGMASA tomó decisiones sin control funcionarial que acabaron en el vertido de material radiactivo con cesio 137 en la marisma».
Frente a ello, Mesa de la Ría ha recordado que el informe del Instituto Nacional de Toxicología, solicitado por la Fiscalía, confirma los riesgos ambientales y sanitarios del proyecto y respalda las conclusiones de la comunidad científica.
«La realidad ha dejado en evidencia al Ministerio. El proyecto no solo no soluciona el problema, sino que lo agrava. Las balsas están llenas, el agua contaminada sigue ahí y no hay ningún plan para tratarla», han concluido.
Por todo ello, Mesa de la Ría ha pedido a la Audiencia Nacional que impida una ejecución «de papel» de la sentencia y obligue a «una solución real, segura y conforme a Derecho para la restauración de la marisma de Huelva».
