Episodio 68 del podcast que Pepe Rico llena de contenido cultural e histórico relacionado con la comarca onubense del Andévalo.

Pepe Rico. Villanueva de las Cruces es un pueblo pequeño con unas gentes encantadoras, gentes de bien.
Siempre tuve muchas conexiones con sus estudiantes -mi fuerte y poderoso alumno Sebastián, mi dulce alumna, Reyes Pineda Romero, Lucas Morón de Olea, nieto del médico sabio don Rogelio que hasta tuvo quirófano en el pueblo y mi amigo Benito Gómez, los dos últimos en las aulas del desaparecido Colegio Menor “Santa M.ª de la Rábida-, en Huelva, con familias -mi tío Marcos Romero y sus hijos- y, hace escasas fechas, con Benito Valladares Macías y su señora Benita.
Y este encuentro por mor de amigos comunes me ha proporcionado una sorpresa inimaginable, pues Benito atesora una colección de decenas y decenas de piezas que muy bien pudieran y debieran ser declaradas museísticas.

Poco a poco y desde hace 26 años, fue atesorando y reuniendo en su casa desde los útiles del más humilde y necesario de los oficios hasta objetos que difícilmente pueden encontrarse en uso en la actualidad, como en el caso de un barquino o de una rueca.
Su tesón en la búsqueda, su agradable personalidad y sus exquisitas maneras le granjean la amistad de cuantos llegan a conocerlo y eso mismo propicia que su colección aumente hasta límites que, cuando se visita su casa, el asombro se traduce en admiración.
He seleccionado imágenes de aquellos objetos que me parecieron más sorprendentes, aunque todos merecen su divulgación y, a fuer de ser sinceros y salvando las distancias, mi imaginación voló hasta el Museo Etnográfico de Olivenza, en Badajoz, para entender cuánto de importante es la colección de Benito.

