Desde Villanueva de las Cruces, Reyes Pineda Romero escribe este relato infantil al que pone voz Pepe Rico.
Ilusión y fantasía en este nuevo podcast mientras esperamos la llegada de los Reyes Magos…

Érase un reino con su castillo, érase el castillo con su rey y érase el rey sin su corona, un rey con su tristeza.
A su majestad le entristecía dar audiencia a sus súbditos sin la preciada joya y sus consejeros convocaron al pueblo para diseñar la ansiada corona.
Entre la multitud alguien…
Una corona de oro será Majestad.
Salió el rey a pasear y el brillo dorado no permitió ver al rey, solo alcanzaron a ver su resplandor. El rey, desilusionado, se retiró.
Entre la multitud alguien…
Una corona de hojas será Majestad.
Salió el rey a pasear y el primer viento de otoño las hojas arrasó, dejando deshojado su honor. El rey, despojado, se retiró.
Entre la multitud alguien…
Una corona de cristal será Majestad.
Salió el rey a pasear, se tambaleó, la corona cayó y el cristal se quebró. El rey, herido en su orgullo, se retiró.
Entre la multitud alguien…
Una corona de sal será Majestad.
Salió el rey a pasear y la primera lluvia de invierno derritió la sal, ahogando sus ojos en lágrimas de mar. El rey, hundido en tristeza, se retiró.
En su retiro meditó, reflexionó hasta tomar una decisión: Me presentaré ante mi pueblo sin corona, solo mostraré mi corazón.
Todos pudieron ver su alma en el brillo dorado de sus ojos, la paz en su sonrisa y escucharon su voz.
Lanzaron flores con respeto y, desde ese día, el rey solo lució en su cabeza su corona más hermosa y valiosa, la Corona del Amor.
Y colorín colorado este cuento coronado se acabó.
Desde Villanueva de las Cruces. Reyes Pineda Romero.

