Según indica CCOO, que asumió la la defensa penal y civil de la trabajadora agredida, se «sanciona a la empresa por incumplimientos en materia de seguridad y salud laboral».
El sindicato CCOO ha valorado positivamente la resolución de la Inspección de Trabajo tras la brutal agresión sufrida por una educadora social en su puesto de trabajo el pasado mes de septiembre en un piso de acogimiento residencial de protección de menores de la provincia de Huelva.
Según ha indicado la organización sindical, «la resolución de la Inspección de Trabajo califica el accidente laboral como muy grave y sanciona a la empresa por incumplimientos en materia de seguridad y salud laboral». Entre las medidas exigidas se encuentran «la elaboración de evaluaciones de riesgos específicas por centro de trabajo, la evaluación de riesgos psicosociales, la implantación de medidas preventivas frente a agresiones por parte de menores o progenitores y la creación de un protocolo de actuación frente a este tipo de riesgos».
También, «se obliga a la impartición de formación en seguridad y salud laboral de forma previa al inicio de la prestación de servicios, conforme al artículo 19.1 de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, y al cumplimiento de la normativa sobre comunicación e investigación de accidentes de trabajo».

Al mismo tiempo, el sindicato denuncia la absoluta inacción del Gobierno andaluz ante las reiteradas necesidades y demandas del sector. CCOO denuncia que «pese a la gravedad de los hechos y a esta resolución, el Gobierno andaluz no ha adoptado ninguna medida para evitar que situaciones como esta se repitan, ni en este centro concreto ni en el conjunto de Andalucía». Añaden que «la Junta continúa publicando pliegos de contratación que no incrementan las ratios de personal, ponen en riesgo numerosos puestos de trabajo y siguen sin contemplar medidas ni protocolos de seguridad para prevenir agresiones».
Entre las principales reivindicaciones del sector se encuentra el aumento de las ratios de personal para garantizar que nunca haya una sola persona del equipo educativo por turno, así como la implantación de medidas y protocolos de seguridad eficaces. Las agresiones al personal son frecuentes en estos centros, aunque en la mayoría de los casos no llegan a denunciarse.
