La Policía Nacional evita que se siga utilizando el lugar.
Las casas okupadas en la calle Ayamonte, junto a la Plaza de Toros, siguen en el foco de atención policial. Esta mañana se procedía a retirar el cableado de las fachadas de estos inmuebles, que serán derribados. Pero mientras, la Policía Nacional supervisa y protege los trabajos para evitar que más personas acudieran al lugar. A pesar de las obras previas al derribo, se sigue utilizando el lugar como fumadero.
Los vecinos habían mostrado de manera reiterada su preocupación porque el lugar se estaba convirtiendo en puntos de consumo y tráfico de drogas. Una situación que finalizará cuando la zona se encuentre ya libre de edificios y pueda comenzar la obra prevista para este solar, en el antiguo Mercado de la Merced.


