
El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha negado en el Parlamento andaluz la «desaparición» de 40.000 pruebas diagnósticas del Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva, ya que, según ha explicado, «lo que se ha producido es proceso exhaustivo de validación y de reorganización administrativa de los dictados de pruebas radiológicas pendientes».
A pregunta del PSOE, el consejero, durante el Pleno del Parlamento ha señalado que «no ha desaparecido ninguna prueba de imagen en el hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva, ni de ningún otro hospital del Servicio Andaluz de Salud».
En este sentido, Sanz ha asegurado que quiere trasladar «un mensaje de seguridad y confianza» en el funcionamiento del sistema, porque el PSOE «por destruirlo todo, están generando una alarma social absolutamente inaceptable, peligrosa, imprudente e irresponsable».
Al respecto, Sanz ha explicado que «lo que se ha producido» es «un proceso exhaustivo de validación y de reorganización administrativa de los dictados de pruebas radiológicas pendientes, como se ha hecho en el resto de hospitales andaluces».
Este proceso, según ha continuado, «forma parte de un plan de mejora con el objetivo claro de reducir demoras, optimizar la atención y mejorar la trazabilidad de todos los habitantes». Estos trabajos, lo que han puesto de manifiesto», a su juicio, es que «había pruebas que se habían contabilizado como pendiente que correspondían a duplicidades, a pacientes ya atendidos o incluso a estudios repetidos en distintos sistemas informáticos».
«Por tanto, hablar de 40.000 pruebas desaparecidas no solo es inexacto, sino una profunda irresponsabilidad por parte del Grupo Socialista», ha aseverado.
Ante ello, el consejero ha preguntado al PSOE si «le están imputando delito a los profesionales sanitarios», toda vez que ha incidido en la «gravedad» de ellos, porque «los únicos que tienen acceso a esas pruebas son los profesionales sanitarios», por lo que ha pedido a los socialistas que sean «más prudentes por la gravedad de lo que tienen entre manos».
Por su parte, el parlamentario del PSOE Enrique Gaviño ha insistido en que, aunque Sanz lo niegue, hay «40.000 pruebas en el hospital Juan Ramón Jiménez que están en el aire» y «nadie sabe dónde están», por lo que ha criticado que la respuesta del consejero es «diseñar un presupuesto histórico en el que le han recortado a este hospital 4,2 millones de euros». «Así se solucionan los problemas, incrementándolos», ha aseverado.
«Cada año nos venden un presupuesto histórico, pero cada año los servicios públicos van peor. No sé cómo lo hacen ustedes. Debe de ser que aplican su ideología neoliberal de menos Estado, de intentar que haya menos público para favorecer el negocio de sus amigos en cualquiera de estos servicios. Algo que le va a resultar especialmente grato a su nuevo viceconsejero, directivo de Asisa», ha criticado.
En este sentido, Gaviño le ha reprochado que «ni con todo el dinero del mundo ustedes mejorarían los servicios públicos», porque «sencillamente no los quieren mejorar», puesto que «quieren favorecer los negocios de sus amigos».
«Pero van a responder en este Pleno sobre la mayor negligencia sanitaria que se ha producido en la historia de Andalucía. Y van a responder ante la justicia también, porque a Amama les ha denunciado por la desaparición de pruebas, por alterar informes clínicos e historiales. Y la Fiscalía lo ha admitido a trámite», ha comentado.
