El Decano se sitúa en segunda posición tras una victoria (1-0) ante el colista, Atlético Malagueño, que pudo ser más amplia si no hubiera fallado varias ocasiones de gol, incluido un penalti.
El que perdona lo acaba pagando. Esta máxima del fútbol estuvo a punto de volver a cumplirse en el Nuevo Colombino tras unos minutos finales de nervios y tensión sobre el césped del Nuevo Colombino.
En el alargue del encuentro, la afición acabó pitando el juego del equipo y lanzando gritos contra el entrenador, Pedro Morilla.
El Decano, que mereció por ocasiones haber logrado más goles, llegó con la soga al cuello a los minutos finales con 1-0 a su favor y con cierto desorden táctico sobre el terreno de juego.
La afición temía que se pudieran escapar los tres puntos y la tomó con el entrenador, abucheando el juego del equipo y pidiendo la dimisión del míster albiazul.
Morilla, en rueda de prensa, dijo no haber escuchado a la grada, aunque sí especificó que no le preocupan las críticas a su persona aunque sí que afecten a los jugadores. «La afición es soberana», añadió el máximo responsable en el banquillo albiazul.

El Recre realizó una buena primera media hora de encuentro. Bernal marcó en el primer minuto. Roni falló varias ocasiones claras. Caye desaprovechó un penalti. Y poco más. Ya en la segunda mitad, alguna ocasión más que no supo materializar el Decano.

Las lesiones y los cambios desequilibraron a los locales que cedieron al impulso del filial malacitano. Aún así, no hubo peligro hasta el alargue, cuando un córner fue rematado por el portero visitante.
La victoria le sirve al Recreativo para situarse en segunda posición, a un solo punto del líder, Extremadura.


