El director deportivo del Recreativo afirma sobre la confección de la plantilla que «quien ha priorizado esperar o escuchar otras opciones, teníamos muy claro que no iba a venir».
Huelva es una tierra especial para Roberto Ríos, actual director deportivo del Decano. El hijo de Eusebio Ríos, entrenador del Recreativo desde 1976 a 1979, con ascenso a Primera División incluido, sabe que «este es un reto profesional pero también sentimental».
Sobre el club que miraba de niño con ilusión reconoce que «el Recre está vivo por la gente y esa es la base fundamental de todo; ahora veo a muchos niños que están involucrados y llevan la camiseta del Recre y eso es vida».

Roberto Ríos tiene que claro, sobre su contrato de sólo un año, que «aquí lo único que es imprescindible es el escudo, el resto vamos a pasar». Su meta es la de «ascender». Un compromiso ambicioso que no esconde porque «es una manera de exigirme a mí y exigir también a los demás».
Sobre la confección de la plantilla, reafirma que «el lateral izquierdo está ocupado» a pesar de las dudas surgidas en la pretemporada y el inicio liguero. «Hemos hecho una plantilla con hombres polivalentes que en momentos puntuales pueden ocupar otros puestos», apunta el director deportivo. Jugadores que han llegado al Recre «porque creen en el proyecto y están ilusionados; quien ha priorizado esperar o escuchar otras opciones, teníamos muy claro que no iba a venir».
Para lograr el ascenso sabe que hay que hacer «muchas cosas bien y pocas mal». Una meta, que de alcanzarse, tiene «una dedicatoria al cielo, como cada uno de los recreativistas». Sueña con que un día «sea a Primera División» aunque es consciente de que «la historia se escribe con los años pero ahora toca pensar en el domingo ante el Puente Genil».
La emoción se le nota a Roberto Ríos cuando finaliza la entrevista hablando de su actual club porque «el Recre es de la gente, es el Decano, es un club querido y volverá a Primera División».
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