Episodio número 58 de este podcast cultural e histórico producido por Pepe Rico que, en esta ocasión, nos da a conocer la historia de Lucas Domínguez Delgado, el que fue uno de los primeros estudiantes de El Cerro de Andévalo en la Universidad de Salamanca.

Lucas Domínguez Delgado (1561-1617)
Lucas nació en 1561, hijo de Juan Domínguez, sacristán, y de Apolonia García. Estudió en la Universidad de Salamanca, desde la edad de catorce años “o corta diferencia”, junto a Bartolomé González y Alonso Gómez también naturales de El Cerro.
Lucas consta matriculado el 14 de noviembre de 1576 en la sección de Gramáticos (-A.U.S.A.-, 294, f. 127 y 141).
Sus estudios versaron sobre Filosofía, Moral, Lógica, Sentencias y Biblia.

Desde Salamanca, Lucas se traslada al colegio de San Antonio, en Sigüenza (Guadalajara), donde recibió el grado de doctor, en 1588. Allí ejerció las cátedras de Prima de Teología, Vísperas de Teología, Prima y Teología.
Ejerció de canónigo penitenciario en la iglesia de Orense y más tarde de la Santa, Metropolitana y Patriarcal de Sevilla.
El treinta de enero de 1596, marchó a las Indias (A.G.I.) como Tesorero de la Catedral de Cuzco (Perú), donde reunió una cuantiosa fortuna.
En su viaje de vuelta, en 1617, hizo testamento y codicilo en la Habana de todos sus bienes por un total de 17 cuentos -millones- de maravedíes, y de los encargos que traía como Procurador General de todas las iglesias del Perú.

Entre sus mandas destacamos la creación de una prebenda salmantina de 3.000 ducados -1.122.000 maravedíes- para que un estudiante de su linaje pudiera estudiar por tiempo de ocho años, en la Universidad de Salamanca.
Esta cuantiosa prebenda posibilitó, a través de más de doscientos años, que catorce cerreños se formaran en las aulas de la universidad, circunstancia que nos induce a pensar en Lucas Domínguez como el gran mecenas de la cultura para con El Cerro y como impulsor económico de muchos pueblos de la zona, pues sus caudales eran prestados a censo a vecinos Puebla de Guzmán, Alosno, Cabezas Rubias, Calañas, y Villanueva de las Cruces y todavía en 1757, 3.189 reales están impuestos a censo.

