Las denuncias vecinales por exceso de ruido han tenido respuesta judicial que plantea serias dudas sobre la legalidad de la mayoría de los chiringuitos que funcionan actualmente en la localidad.

Fin de semana complejo en Punta Umbría tras la clausura provisional de uno de los establecimientos más conocidos de la localidad, Casa Diego Canaleta Beach. Y división de opiniones entre la población que, tras el anuncio realizado por el establecimiento donde avisan que «cerraban por motivos técnicos» y que «todas las reservas quedan anuladas hasta nuevo aviso», han mostrado su apoyo al restaurante en las redes sociales. También ha habido voces a favor del cierre que anteponen el derecho al descanso por encima del beneficio económico que puede aportar este tipo de establecimientos a la localidad.

La medida se toma tras las reiteradas denuncias realizadas por vecinos de la zona por el exceso de ruido. Un requerimiento que ha sido atendido por el juzgado de instrucción número 4 de Huelva que, incluso, podría tener consecuencias políticas ya que la actividad empresarial se permitía, presuntamente, desde el Ayuntamiento sin contar con los permisos municipales necesarios. Una cuestión que también ocurre en otros chiringuitos de esta misma playa puntaumbrieña.
