El Rosario Jubilar Rociero congregó en La Merced a las hermandades rocieras onubenses en un acto de un gran impacto devocional por la Blanca Paloma que recorrió las calles de la capital al paso de los Simpecados.
Huelva es rociera. Nadie puede dudar de esta afirmación que ayer volvió a reafirmarse en las calles de la capital en una nueva muestra de devoción por la Patrona de Almonte.

La Plaza de la Merced fue el escenario central del rezo del rosario, dirigido por el obispo, Santiago Gómez, que se organizó de manera especial por el año jubilar.

Con la Hermandad de Emigrantes como anfitriona, los veintiséis Simpecados (de 25 filiales más el de la Matriz de Almonte) volvieron en procesión por el centro de Huelva, visitando la iglesia de la Concepción.

Momentos muy especiales se vivieron durante todo el recorrido que ya quedan en la memoria de la ciudad y de sus rocieros y rocieras.


