Tercero y último programa de los episodios de este podcast cultural e histórico dedicados a los festejos taurinos en El Cerro de Andévalo.

Pepe Rico. En los primeros años de la década de los años cincuenta del siglo anterior, la corporación municipal, en un loable intento para que la normalidad inundara la vida cerreña, programó una corrida de toros en tono de humor que hizo las delicias de cuantos pudieron asistir a ella, en un espacio acotado dentro de las instalaciones del campo de fútbol, donde competía el C. D. Cerreño.
El evento tuvo su trascendencia y un magnífico dibujante, Domingo Wasaldúa, que colaboraba con la prensa sevillana y onubense, nos dejó una completa colección pictórica para satisfacción actual. Se conserva también una instantánea del paseíllo de aquella tarde en que se celebraba, la entonces denominada, Gran Feria de Ganados.
Y un año o dos después, vino a El Cerro a torear el Litri. Los recuerdos de los mayores ubican la plaza de toros en un cortinal que era propiedad de Ildefonso Cortés, donde hoy se levanta un edificio de viviendas privadas y mis recuerdos de niño curioso me llevan a subirme en lo alto de una altísima pared para ver los toros en un toril que estuvo donde hoy está una cafetería. ¡Ay si mi madre me hubiera visto!




