La primera de las hermandades rocieras de la capital ya descansa en la aldea almonteña tras dos preciosos días de camino.
El Simpecado de la concha peregrina ya está en su casa de hermandad del Rocío. Emigrantes llegó la noche del miércoles de romería tras dos días de camino donde no ha habido que resaltar problemas importantes.

Los rocieros de la capital han logrado, un año más, dar ejemplo de devoción y compromiso ya que la entrada de la hermandad se realizó con total normalidad.

María José Muiño, hermana mayor de Emigrantes, ya ha cumplido la primera de sus tareas en esta romería del año jubilar de la Esperanza.
Por otro lado, la Hermandad del Rocío de Huelva realiza hoy viernes el segundo día de camino, el más multitudinario de lo que se hacen hasta el encuentro con la Blanca Paloma. Sobre las nueve de la noche llegarán los rocieros onubenses hasta su casa de hermandad, junto al Santuario de la Patrona de Almonte.

