Su picadura es muy dolorosa y, en caso de entrar en contacto con algún ejemplar de manera accidental, se recomienda acudir rápidamente a los servicios médicos.

El Ayuntamiento de Lepe ha alertado de la presencia de medusas tipo ‘carabelas portuguesas’ en la playa de La Antilla, por lo que ha pedido «máxima precaución» a vecinos y turistas y evitar el contacto aún estando en tierra con este animal, ya que su picadura es muy dolorosa.
El Consistorio lepero ha informado de que este jueves se han localizado ejemplares de medusas tipo ‘carabela portuguesa’ en La Antilla, que «se encuentran en la zona de bajamar, arrastradas por las corrientes y temporales de los últimos días».
Por ello, desde el Ayuntamiento han pedido «máxima precaución» y evitar el contacto aún estando en tierra, porque su picadura es muy dolorosa.
Asimismo, efectivos de Protección Civil Lepe se encuentran realizando inspección de toda la zona para hacer el seguimiento de la situación, que «actualmente está controlada».
Este tipo de medusas se reconocen por su tonalidad azulada y suelen aparecer y desaparecer de las costas con las mareas. En caso de entrar en contacto de manera accidental, advierten desde el Consistorio, hay que acudir rápidamente a los servicios médicos.



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Artículo de José Antonio Mayo Abargues.
«La temida medusa tóxica, conocida como “carabela portuguesa” (Physalia physal), ha arribado de nuevo a las playas de Mazagón. En el día de ayer fueron detectados varios ejemplares de esta especie, desde la Torre del Loro hasta la playa de Las Dunas. No es frecuente que se dejen ver por aquí, pero tampoco es un caso insólito. Su presencia en estas playas puede ser debida a que hayan sido arrastradas desde otras costas por los continuos temporales de las últimas semanas.
Curiosamente llegan siempre por las mismas fechas. En marzo de 2018 aparecieron varios ejemplares entre las playas de El Remo y El Picacho, desapareciendo unos días más tarde. El 13 de mayo de ese mismo año se volvieron a ver en la playa de Rompeculos, aunque al ser una “playa virgen”, a la que no suele acudir mucha gente en esta época del año, no revistió demasiada importancia. Pero uno de los episodios más alarmantes ocurrió el 5 de abril de 2013 en la playa del Parador, cuando una “escuadrilla” de carabelas portuguesas, procedente de las costas canarias arribó a esta playa, provocando la lógica preocupación de las autoridades locales, que decretaron la prohibición del baño y el tránsito peatonal por la orilla para evitar daños a los usuarios, al ser esta una zona muy concurrida. Para advertir a los usuarios del peligro se izó la bandera roja y se colocaron carteles explicando las razones de esta prohibición. Además, se dio aviso a los establecimientos hoteleros de Mazagón, así como al puerto deportivo, la Escuela de Vela y al Club Náutico.
Sus tentáculos pueden alcanzar más de 30 metros de longitud. Foto: Federico Soubrier.
El nombre de esta medusa viene dado por su semejanza a un buque de guerra portugués del siglo XVI. Como podéis comprobar sus tentáculos son largos, pudiendo alcanzar más de 30 metros de longitud; son venenosos y los utilizan para capturar a los peces de los que se alimentan.
Su aspecto es como el de una bolsa de plástico transparente inflada, con tentáculos de un color azulado, son muy atractivas visualmente y pueden llamar la atención de los niños. Aunque las veamos muertas en la orilla debemos tener mucho cuidado con ellas, pues las toxinas siguen estando aún activas. El contacto con ellas puede producir inflamación, quemazón, vómitos, mareos, dificultad respiratoria e incluso paro cardíaco. Las recomendaciones son no frotarse la herida y lavarla con agua del mar o con vinagre».
