Las marismas de Doñana se encuentran colmatadas de agua lo que ha provocado que los ganaderos de la zona hayan tenido que evacuar a la cabaña ovina, vacas y yeguas hasta lugares más seguros en una semana dura de trabajo.
Las intensas lluvias caídas durante las últimas tres semanas sobre Doñana han sido muy bien recibidas por el entorno natural, pero también ha provocado que los ganaderos de la zona hayan tenido que trabajar a destajo para evacuar al ganado hasta lugares más seguros mientras baja el nivel de agua en la marisma.

Es el caso de los ganaderos de Hinojos, de la cabaña ovina, que ya estaban en peligro, además de vacas y yeguas. Unas 600 cabezas de ganado has sido trasladadas desde la Marisma de Hinojos (Parque Nacional) hasta el monte ‘El Moralejo’ (Parque Natural), también el término municipal de Hinojos. Allí estarán hasta que el nivel hídrico de la marisma baje.


