Este alumno del centro, con una discapacidad del 69%, precisa de un especialista de apoyo de forma permanente que no llega «por falta de recursos».
Manuel es alumno de primero de Educación Secundaria Obligatoria en el IES Fuentepiña de la capital. Desde que inició su escolarización, a los tres años, ha necesitado un profesional de apoyo debido a que, desde muy pequeño, precisa de ayuda para poder realizar las tareas más básicas. Así fue también durante los años de Primaria pero, al llegar al instituto, Manuel ya no cuenta con ese personal especialista, denominado PTIS (Profesional Técnico de Integración Social), por “falta de recursos” según la delegación territorial de Desarrollo Educativo y Formación Profesional y de Universidad, Investigación e Innovación en Huelva.
Durante el primer trimestre, Manuel ha tenido que faltar algunos días al instituto porque los profesores no pueden compaginar sus clases para poder atenderlo ya que necesita un acompañamiento permanente porque por sí mismo no puede desplazarse por el centro, cambiar de aula o ir al baño; y precisamente por la ayuda que recibe de sus compañeros y de los propios docentes, este alumno de primero de ESO puede recibir clases a día de hoy.
Además, Manuel tiene unas necesidades específicas por problemas de memoria, desorientación o de visión que lo obligan a escolarizarse con el apoyo siempre de un especialista tanto para prestarle ayuda físicamente como para facilitarle la comprensión y el seguimiento de las clases. De hecho, la propia delegación territorial reconoce esta necesidad pero argumenta “falta de presupuesto”.
Su madre, Toñi Domínguez, no entiende cómo antes tenía este refuerzo y ahora no, por lo que se ha puesto en manos de una abogada para interponer una denuncia contra la mencionada delegación territorial de la Junta: “Hay que traerlo al instituto obligatoriamente pero la Administración no cumple con su parte, porque mi hijo no puede escolarizarse sin una asistencia permanente”.
El primer trimestre ha sido “un caos”, según Toñi, pero “gracias a su forma de ser se va adaptando y, como tiene problemas para recordar lo que está ocurriendo, se le hace más llevadero. Aun así, “es imposible mantener esta situación en el tiempo porque no puede valerse por sí mismo”.

Desde antes de las vacaciones de Navidad, docentes y alumnado se concentran todos los martes a la hora del recreo para recordar que desde el pasado mes de junio llevan esperando que la Administración resuelva la situación.
Carlos Romero, profesor de Pedagogía Terapéutica de Manuel, recuerda que la Administración aseguró que mandaría este apoyo pero después de seis meses siguen esperando: “se trata de una necesidad extrema porque este alumno no puede deambular con normalidad ni moverse de forma autónoma. El resto de profesores estamos pendientes de él, ajustando las clases para ayudarlo pero cuando esos horarios no nos cuadran no puede venir a clase perdiendo su derecho a la educación porque desde la delegación no hay recursos, o eso nos dicen”. Romero lamenta “esta situación de desamparo y de injusticia porque este alumno debe tener un apoyo por ley y por derecho, y ya a principios del segundo trimestre sigue sin contar con él”.
En esta misma línea se pronunciaba José María Molina, Secretario General del sindicato CGT y delegado sindical en el IES Fuentepiña: “El derecho a la educación no siempre se está cumpliendo porque el centro necesita dos profesionales técnicos de Integración Social, uno de ellos de manera permanente para Manuel”. El Aula de Integración del centro cuenta con uno solo PTIS para siete alumnos además de Manuel “por lo que desde el instituto no podemos brindarle el soporte que necesita si la Administración no manda a un especialista que lo acompañe durante la Secundaria, como ha venido ocurriendo durante sus anteriores etapas escolares”, finaliza Molina.
Cada semana, las concentraciones continuarán en el IES Fuentepiña mientras que de forma paralela la familia emprende acciones legales y desde el centro se impulsarán otras acciones para poner de relieve la gravedad del problema. Todo ello para que Manuel pueda acudir a clase a diario al igual que el resto de sus compañeros.

