De la misma manera, enfatiza en que la participación en el taller está abierta a cualquier interno formándolos para asegurar la calidad del servicio.

El pasado 9 de agosto, en este medio se publicó la noticia con el titular «Reclusos de Huelva se encargan de captar socios para UNICEF» (https://www.1minutohuelva.com/2024/08/reclusos-de-huelva-se-encargan-de-captar-socios-para-unicef-desde-la-prision), ante la cual la empresa encargada de este taller ha trasladado a 1 Minuto información sobre este tema.
En este sentido, la empresa asegura que en relación a los conflictos con los reclusos, «no se han registrado problemas con los internos en nuestra empresa. Además, no ejercemos ningún tipo de presión sobre el personal para alargar innecesariamente las conversaciones telefónicas».
Ahondando más en la información, la empresa asegura que «se centra en la formación de teleoperadores para que puedan desempeñar sus funciones de manera profesional y ética como podría hacerlo cualquier otro ciudadano en cualquier call center, siempre con el objetivo de ofrecer un servicio de calidad».
Además, la empresa insiste en que «en ningún momento, los teleoperadores tienen acceso a datos personales o bancarios de los clientes. Una vez que un usuario desea contratar un servicio, la llamada es transferida a uno de nuestros coordinadores, quien es el responsable de recoger cualquier dato personal, asegurando siempre el cumplimiento estricto de la normativa vigente en protección de datos».
En cuanto al perfil de los integrantes del taller, la empresa aclara que «nuestros talleres están abiertos a todos los internos, independientemente del delito por el cual están cumpliendo condena, y sin importar su origen o acento. De hecho, algunos de los internos que participan son sudamericanos. Además, la participación en estos talleres es completamente voluntaria; los internos solicitan por escrito su inclusión en las campañas. La incorporación de los internos a la formación es un proceso riguroso que incluye varias etapas. La primera evaluación es realizada por el Educador y el Psicólogo del módulo, quienes estudian el comportamiento del interno de forma diaria y valoran si es apto para el proyecto. Posteriormente, la Dirección del Centro verifica la compatibilidad de la condena, el historial y la situación del interno, filtrando el acceso a internos con expedientes o partes disciplinarios, otorgando un segundo visto bueno para la participación en la campaña. Finalmente, nuestro equipo de Recursos Humanos entrevista a todos los internos que han pasado las evaluaciones anteriores para determinar si son definitivamente aptos para recibir la formación como teleoperadores».

