La imagen de la Patrona de Huelva procesionó entre la multitud desde su santuario hasta la Catedral.
El amanecer del último domingo de agosto descubrió a la Virgen del Cinta sobre su paso de plata por el Conquero. Pocas imágenes más choqueras se pueden encontrar a lo largo del año que esta que regala la bajada de la Patrona onubense. Y como es habitual, un mar de gente acompañó el traslado por todo el recorrido. Las coplillas en honor a la Virgen se sucedieron durante toda la mañana, interpretadas por los Campanilleros de la Cinta.

Paradas especialmente emocionantes ante el antiguo colegio de estudiantes ‘San Pablo’, ahora convertido en residencia de mayores, en el Palacio Episcopal, donde lo esperaba Santiago Gómez, obispo de la Diócesis; acompañada de la alcaldesa de la ciudad, Pilar Miranda, y el hermano mayor, Esteban Brito; que realizó la ‘levantá’.

Desde allí, bajada hasta la Catedral de La Merced, donde la Virgen Chiquita tendrá sus cultos y desde donde partirá el próximo 8 de septiembre para volver al santuario.


