Pepe Rico relata una curiosa historia que ocurrió hace no mucho tiempo…
El año pasado, acaeció un extraño suceso que incluso alguna longeva vecina del lugar calificó como «lo más gordo que había escuchado en su vida». Así lo cuenta, una semana más, Pepe Rico en este podcast que ya cuenta con 41 programas desde que iniciara su andadura en 1 Minuto.

Pepe Rico. La mañana del día 23 de septiembre del año pasado transcurre plena de sol. El campo comenzará a agradecer pronto las primeras lluvias otoñales.
Mis amigos, Juan Ignacio y Felipe, me acompañan, intentábamos llegar a las “Casas de Santa María” y de pronto, en la mitad del camino, aparece Fernando que vive y trabaja en Villanueva de las Cruces, donde cuida una pitarrita de ovejas en un campo lleno de encinas y de cerros con pendientes difíciles de transitar.

Y así nos lo contó: “Hará como un par de meses, yo estaba tapando un portillo, cuando de improviso cruzó el cielo un aparato, un tiesto, un cohete… yo qué sé, que no iba rápido, iba lento y que si tengo el fusil le disparo. Apareció por la cima de este cabezo donde estamos y cuando iba hacia el barranco, dobló y se giró y fue a dar contra una encina que dejó totalmente carbonizada.
El cacharro mediría como un metro, era de color como metálico y llevaba como unas estrellitas de colores a su alrededor y como niebla en la cola.
Lo vieron las gentes de pueblo pasar por la puerta de la iglesia. Los teléfonos y la corriente eléctrica dejaron de funcionar; una escalera de hierro de Juan, el juez, la puso azul.
Mi tía Antonia Molina, con 97 años, me dijo que era lo más gordo que había escuchado en su vida, porque sepa usted que aquel impacto contra la encina desparramó trozos alrededor de un centenar de metros.
Di parte a la Guardia Civil del pueblo y a los pocos días vinieron unos drones y algo recogieron, pero el hecho no trascendió”.

