Segundo programa dedicado a este enclave andevaleño
Pepe Rico nos sumerge, una semana más, en la historia de Montes de San Benito para conocer con más detalle este singular rincón de la comarca de El Andévalo.

Pepe Rico. La aldea Montes de San Benito se encuentra situada al sur de la cabeza de Andévalo. Su geografía urbana presenta dos núcleos claramente diferenciados: los Montes de Arriba y los Montes de Abajo. En éstos últimos, en la calle Truenca, cuentan los viejos del lugar, se construyeron las primeras viviendas, de lo que luego sería la aldea.
Fue primero Montes del Castillejo, luego Aldea del Castillejo y a partir de 1853, Montes de San Benito.

En otro tiempo reciente, (quedan aún muchos ejemplos) las casas estaban construidas con materiales autóctonos. Sus fachadas sin blanquear, de regusto portugués (Caro Baroja, 1950) hablaban de quehaceres sin fin, de gentes trabajadoras, sin lugar para el ocio.
Hace escasas fechas, en las inmediaciones del núcleo urbano se han encontrado restos de indudable interés arqueológico, que están siendo investigados y protegidos. De diferentes fuentes he obtenido una pequeña evolución demográfica: En 1810, 43 familias; en 1887, 83 y en 1920, 132.
En 1866 (A.D.H.), se intenta levantar una iglesia-ermita bajo la advocación de la Inmaculada Concepción. 85 vecinos de la aldea firman el acta de constitución y tras muchos avatares, una vez terminada, incluso con campana, se derrumbó.

