Para ello, se contará con un novedoso sistema piloto de cambio de sentido de carril reversible mediante balizas cilíndricas desmontables.

La construcción del tercer carril en la carretera entre Almonte y El Rocío se hará con materiales asfálticos sostenibles y contará con un novedoso sistema piloto de balizas para hacerlo reversible.
El proyecto, que tiene un coste previsto por la administración de más de 25 millones de euros y se encuentra en proceso de expropiaciones previo a la próxima licitación de las obras, consiste en mejorar la capacidad de la carretera A-483 con un tercer carril reversible en un tramo de cerca de diez kilómetros entre Almonte y la variante del Rocío.
Se va a utilizar «un novedoso sistema piloto de cambio de sentido de carril reversible mediante balizas cilíndricas desmontables». El sistema se ha diseñado específicamente para esta actuación en colaboración con el sector y con el visto bueno de la Guardia Civil.
Asimismo, ha informado del uso de mezclas asfálticas sostenibles Masai para estos diez kilómetros de tercer carril de la carretera A-483.
Entre estos avances, ha apuntado que están las mezclas Masai, desarrolladas en colaboración con la Universidad de Granada y que «se están utilizando para reparar más de 70 kilómetros de la A-92», así como otras vías como la A-306 y la A-311 en la provincia de Jaén. Este pavimento es una «garantía de sostenibilidad, gracias a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero» y se ha escogido para esta obra por ser «más respetuoso con el medio ambiente y el entorno».
Es el «primer proyecto de carreteras que incorporará en su licitación el sistema BIM (Building Information Modeling), que va a permitir un seguimiento más exhaustivo de la ejecución de las obras mediante plataformas informáticas.
El proyecto de mejora de la carretera A-483 contempla la ampliación de la vía con un tercer carril para uso reservado a autobuses y vehículos de alta ocupación (BUS-VAO) en un tramo de 10 kilómetros entre Almonte y la Variante del Rocío. Este carril central será reversible, con un sentido de circulación que variará en función de los flujos y la demanda del tráfico mediante unos Sistemas Inteligentes de Transporte (ITS).
El acceso a las fincas colindantes se realizará mediante caminos de servicio conectados a la carretera mediante glorietas. El proyecto contempla una calzada con tres carriles de 3,5 metros de ancho cada uno, arcenes de 1,5 metros y bermas de un metro.
