Varios dispositivos sanitarios, de seguridad y emergencias se postran ante la Blanca Paloma con flores y oraciones.
Toda ayuda es poca, máxime cuando hablamos de una romería que por unos días recibe a un millón de personas. Son muy pocos los incidentes que ocurren cada año en el Rocío. Gran parte del mérito lo tienen los profesionales que trabajan en el dispositivo del Plan Romero, tanto a nivel sanitario como de emergencias o seguridad. Pero algunos de estos profesionales no se han olvidado de la intercesión de la Virgen.

Por eso, en la mañana del viernes de romería han realizado una ofrenda floral a la patrona de Almonte, rezando la salve en el interior del Santuario y pasando por el manto de la Reina de las Marismas.


